Por: M.
Rocamora (*).
El Alferi Gate
es un caso incómodo para la justicia federal, cuyas principales figuras se
disputan el mecanismo para eludir su abordaje. “Va a terminar cayendo en lo de
Medina”, le dijo este fin de semana a NdeRuna fuente que sabe al dedillo cómo andan los humores en España y Deán Funes.
Tanto en la
jurisdicción federal como en la provincia crece la conjetura que el robo
sufrido por el ex Secretario Administrativo de la Cámara de Diputados podría
tener en sus pliegues una maniobra más compleja. En el ámbito de fiscales y
magistrados se habla cada vez con más insistencia, y se repite, el término “mejicaneada”.
Palabra que connota el desacuerdo entre dos partes, en torno a fondos que ambas
sospechan o conocen que son ilegales.
Incluso, de
manera extraoficial, se aventuraron porcentajes entre el 40 % y el 50 % que
habrían catapultado las desavenencias, como las ulteriores acusaciones de
codicia extrema. Por lo pronto, José Alferi prefirió eludir todo contacto con
la prensa salteña hasta tanto va armando el planteo general con el que
intentará explicar el origen de los fondos que, hasta el lunes a última hora
estaban computados como producto de su “ahorro personal”.
La guita o la vida
En el equipo de
Ana Inés Salinas Odorisio, titular de la Unidad Robos y Hurtos, una de las
exclamaciones iniciales desde primeras horas del martes pasado fue el relativo
al elevado nivel de resguardo que hay en la zona en que se produjo, horas
antes, el robo. Si hubiese uno de esos gráficos coloreados en tonos cromáticos,
de acuerdo a la frecuencia de delitos, el de Junín al 1.300 tendría un color
celeste o azulado. Sin embargo, de allí mismo sustrajeron $ 20 millones.
Es cierto, $ 5
millones menos intentaron alegar algunas versiones que se echaron a rodar entre
los medios amigos de la antigua gestión en calle Mitre 550. De todas maneras,
este atenuante le fue servido en bandeja al presidente actual del cuerpo,
Esteban Amat, quien pidió a la Auditoría General de la Provincia un examen
exhaustivo del último lustro en que su predecesor administró fondos públicos.
En algún
momento, Manuel Santiago Godoy llegó a achacarle a su par en la Cámara alta,
Mashur Lapad, un eventual desmanejo de dineros en Senadores. MSG llegó a
reclamar públicamente que el senador por el departamento Rivadavia explicase
qué fin le da al remanente de $ 5 millones mensuales que, cada 30 días, se
lleva a su casa. La bravuconada lo desmarcó, en aquel momento, de preguntas
similares que sus homólogos en la Cámara baja intentaban articular en privado.
El escenario
menos pensado
La derivación
de las pesquisas al fuero federal, respecto al origen de los u$s 170.000 y los
€ 30.000 era una movida de cajón. Y si bien la situación del ex Secretario
Administrativo de la Cámara de Diputados es comprometida en medio de este
atolladero, también podría salpicar a su antiguo padrino político, Manuel
Santiago Godoy. Esto, en caso que se produzcan averiguaciones desde la fiscalía
a cargo de Salinas Odorisio, AFIP y Auditoría General de la Provincia.
Se sabe que
Godoy no alcanzó a digerir el final de una era que se extendió a lo largo de 16
años, período que tuvo bajo su mando el control de una de las alas más
dinámicas del Poder Legislativo. Cuando estaba en el cenit de la era
urtubeicista, no ahorró chuzas y arponazos hacia Gustavo Sáenz.
Con el
resultado de los comicios del 10 de noviembre pasado, mantuvo su expectativa de
negociar la continuidad en la Presidencia de Diputados. Incluso, con el ascenso
de Esteban Amat e Ignacio Jarsún a la Presidencia del cuerpo y a la Vice
primera, respectivamente, sus operadores advirtieron que este tándem podría
tener corta vida. O sea, daban a entender que en marzo próximo podría haber
reemplazos y hasta un posible regreso al principal sillón de Mitre al 550.
Tal vez,
algunos recursos ante el Ejecutivo nacional en medio de la pechadera por cargos
nacionales –AFIP y UIF, entre ellos- le posibiliten bajar la temperatura, en
este verano que se prometía caliente. Y no defraudó.
Crédito fotográfico, foto 2: Cuarto Poder Salta.
(*) NdeR, 25 de
enero de 2020.