Lluvia de enojo en Lajitas

La falta de herramientas con las que contrarrestar los vestigios de la pandemia tiene a maltraer a los vecinos del sudeste. Una situación que contrasta con la semblanza de prosperidad que proyecta afuera de sus contornos esta ciudad anteña. Dinero y tal vez amor, figuran en los deseos lugareños y el faltante de la tercera pata es irremontable.
Hace 5 años F5 EN LA PUJA

#Anta #Reclamos #Pandemia

El corazón sojero late cada vez más para el lado de la taquicardia, motorizado por la adrenalina y el enfado dirigido hacia San Martin 375 de Las Lajitas. Si bien se sabe que el Intendente es extremadamente Alabi, igualmente recaen en él y su gabinete los registros pluviométricos con indicaciones poco honrosas sobre su desempeño.

El motivo de tal sensación social es la falta de respuestas a la situación epidemiológica, pero más que eso, las apreciaciones sobre la falta de gestión ante el incremento de casos de coronavirus entre los lugareños. Al final de esta semana, lo quisquilloso del temperamento de los vecinos está fundado en un razonamiento matemático. Es el de los casos registrados durante los siete meses que van del presente año, con 667 contagios que si se multiplican por 18 veces, dan el total de la población de esta ciudad anteña.

La situación actual le había sido advertida unos meses atrás al Ejecutivo municipal, pero ni la cercanía con la que en aquel entonces se impostaba desde la gestión respecto a la administración provincial logró mejorar la provisión hospitalaria. En efecto, el centro de salud sudesteño “Esperanza B. de Aguirre” oscila entre estar desprovisto de insumos para bioseguridad y carencias estructurales. Un modo elegante de caracterizar que si algún vecino acude por una dolencia más compleja que un resfrío, mejor le convendrá encomendarse a las deidades de la cultura helénica.

El panorama emparda en preocupación al de las demás ciudades del distrito sojero, ya que los centros de atención médica de Joaquín V. González, El Quebrachal, en menor medida Apolinario Saravia y General Pizarro están aquejados de las mismas carencias. Sin embargo, acá no corre la segunda parte del mal de muchos y el enojo va in crescendo.

En un año en que la cosecha de oleaginosas registrará otro record y con el precio internacional de la soja previsto en u$s 501.59 por cada tonelada. Otro efecto de la primarización en la demanda internacional que legó la pandemia de coronavirus para festejo de los traders del comercio global.

NdR, 9 de julio de 2021.


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