600 legajos desaparecidos, capítulo II

En este día, 7 de junio, en reemplazo de los festejos nos toca estar ante el teclado con el objetivo de ampliar y ratificar lo publicado hace menos de 24 horas atrás. Es en lo relacionado a nuestro artículo “600 legajos desaparecidos”, en el que dimos cuenta de un instrumento de comunicación interna de la Municipalidad de Salta que así lo denunció, diez días atrás. Y que a pesar de la tozudez de algunos funcionarios, ampliamos para acercar más elementos de juicio a nuestros lectores.
Hace 6 años SEMANA POLÍTICA

F.P.

A poco de andar y en medio de las chapucerías y expresiones de fe profesadas en relación a que no sea cierto, a esto le siguió el Grupo de Tareas Digital (GTD) que actúa en consonancia con los lineamientos silentes de la gestión capitalina. Hasta un funcionario cuyo mayor descuido no es contar con un apellido apto como blanco para cánticos de cancha, sino pronunciarse sin dar el menor argumento que apuntale sus dichos.

Téngase en cuenta que, tal como expresamos en “600 legajos desaparecidos” citamos correctamente que la información había sido publicada por el periódico “Cuarto Poder” en su edición de este fin de semana. Por lo tanto, ratificamos la certeza de un escrito de circulación interna en el ámbito comunal capitalino que así lo denunció, como también que dicha comunicación atribuyó posible participación en esta acción al Coordinador, Daniel Nallar.

Más allá de toda consideración, el posterior accionar de la justicia provincial será quien se encargue de determinar con precisión la existencia o no de lo que algunos jurisconsultos consideran incurso en el tipo legal de destrucción de instrumento público. Por lo pronto, la existencia de esta denuncia realizada mediante un instrumento de comunicación interna no es algo que cayera bajo el intento oficial de desacreditar el resto de la información, cuya gravedad quedó expresada en la reacción posterior.

En efecto, la referencia original hecha por “Cuarto Poder” como la de “Nota de Redacción” está basada en la comunicación interna del 27 de mayo de 2020, la que con folio 02, timbrado oficial de la Municipalidad de Salta, fuese presentada ante el Secretario de Economía, Hacienda y Recursos Humanos, Dante Amador, precisando la desaparición de 600 expedientes. Como también que se trataba de legajos del personal que en 2019 había iniciado trámites para ingresar a Planta Permanente, luego de un tiempo considerable de trabajar bajo contrato.

Igualmente, en el mencionado escrito su autor/a –no NdR, ni Cuarto Poder- indicó que luego de las averiguaciones correspondientes le dieron a cambio y de excusa una presunta orden de Coordinador Nallar, la que habría dispuesto su paso hacia la basura. Lo que el Procurador municipal, Ramiro Angulo, poco agraciado en la herencia nominal, presumiera que era una noticia falsa (señal que lanzó contra nosotros al GTD para-municipal) y que invocara una tarea de “resguardo” a dichos expedientes que “estaban tirados en un pasillo cuando iniciamos la gestión”.

Asunto, éste último, que sería recomendable para la gestión actual debatirlo con su predecesora, la que estuvo a cargo de Gustavo Sáenz, por el bien de los empleados con aspiraciones legítimas a ir por su blanqueo laboral. Es de esperar, por el bien de los agentes de la administración pública que sea un malentendido. Aunque NUNCA una noticia falsa como pretende el Procurador Angulo, ya que en tal contexto esta basada en algo que existe (la misiva), pero la gestión Romero igual ocultó a pesar de que sería un malentendido, como recién ahora invoca.

Por lo demás, sea cual fuere la situación real, no perdemos de vista el objetivo superior: el resguardo, no de los expedientes, sino de los derechos laborales de los agentes de la administración pública municipal. Al resto lo podremos discutir o no, según sea la preferencia de los dirigentes capitalinos.

NdR, 7 de junio de 2020.