Uno de los
apotegmas que con mayor frecuencia se silabean en la política es aquel referido
a lo preferible el ejercicio del poder que todo el alarde por el cual optan los
más fenomenales timadores de esta actividad. Antes que el puño sobre la mesa y
cualquier escena de histrionismo a grito pelado, resulta preferible un hecho
que lo deje en claro. En esta línea se podría inscribir a la intendenta Bettina
Romero.
La titular del
Ejecutivo capitalino aprovechó este fin
de semana la puesta en funcionamiento del servicio de Firma Digital, lo que le
posibilitó compartir alguna plática con dos senadores nacionales. En efecto, en
dicho contexto Titi R se reunió con Sergio Leavy, integrante del Frente de Todos
en la Cámara alta nacional; y Juan Carlos Romero, enlistado en el Interbloque
Federal.
Sin dudas, una
juntada que dio mucho para analizar, dado que desde fines de 2019 se especulaba
acerca de un gradual acercamiento entre el ex candidato a Gobernador por el FdT
y el re reelecto legislador y otrora mandatario provincial 1995-2007. Esta vez,
en torno a quien se presagia como el prospecto 2023 en el que se miran si
refleja varios de los dirigentes que experimentaron el rasgo no-tan-inclusivo
que anida en el saenzismo.
La dirigenta
que parece predestinada a disputar la Gobernación con el actual oficialismo
provincial, se sabe, teje por el lado del peronismo y el panperonismo que en su
versión salteña se muestra más light, menos aferrado a los preceptos
ideológicos y, en síntesis, más hospitalario con todo aroma a peruca.
Para el
público, Tiri R ponderó el avance con la Firma Digital y resumió que este
viernes les “fueron otorgadas a los
Senadores Nacionales por Salta”, Juan Carlos Romero y Sergio Leavy. “Creemos
que agilizar y facilitar sistemas nos permiten trabajar para brindar respuestas
rápidas en beneficio de los salteños”, cerró la alcaldesa.
NdR, 2 de mayo
de 2019.