El peligro activo

La ineficiencia del sector financiero, registrada en un colateral que volvió de hacer estallar en mil pedazos la cuarentena. Multitudes, no tanto en los bancos, pero sí en sucursales de servicios extrabancarios. Y así volvieron a superpoblar el centro de Salta.
Hace 6 años SEMANA POLÍTICA

F.P. 

El pandemónium humano que fue el centro salteño fue la noticia que devolvió a la realidad que se vio este lunes: la cuarentena rivaliza directamente con el sistema financiero, integrado por bancos y compañías extrabancarias. La descongestión que programaron desde el Banco Central, intentando darle un cierto orden a los trámites de cobros y pagos volvió a exponer la ineficiencia del sistema financiero, en la derivación que por esta misma falencia realiza a otras compañías.

Este lunes, como era sabido, las entidades financieras del sistema formal atendían sólo a los que tuviesen turnos, como también a jubilados y pensionados con fecha de cobro. Por ello, los demás trámites recaerían en otras firmas que prestan servicios extrabancarios, tales como la macrista Pago Fácil o Rapipago.

En las gigantescas filas que se apreciaron en el área céntrica está expuesto con absoluta claridad el obstáculo principal para seguir la recomendación #Quedateencasa, tan útil para prevenir la irradiación del COVID-19. La aglomeración masiva de salteños, si bien no estuvo centrada en los bancos y preservó en cierta medida su marketing, se trasladó unos metros más allá. Ideal como para que alguien del oficialismo pudiera hacer un paneo de posibles candidatos a realizar un aporte del 15 % al Fondo de Emergencia por la pandemia.

De esta manera, se hará imposible respetar el consejo de permanecer en casa. El conglomerado humano que se registró esta mañana en la sucursal de calle Mitre 255 de la empresa Rapipago así lo dejó en evidencia, con filas gigantescas que llegaban hasta Santiago del Estero hacia el norte y avenida Belgrano en dirección sur. 

La incesante cantidad de salteños, por otro lado, pone de relieve que la gran mayoría son clientes de estos bancos pero que no pueden acceder al servicio Homebanking, ahora sólo reservado a quienes cuentan con teléfonos móviles de última generación. Mientras que el resto, con alta probabilidad, corresponde a trabajadores informales.

NdR, 13 de abril de 2020.


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