A lo que se
suma el achaque que esta semana hizo la ex ministra de Desarrollo Social, Edith
Cruz, en cuanto a que la gestión Sáenz incumple con las tareas de prevención y
asistencia social estructuradas durante la administración precedente. El asunto
de fondo, la eliminación de árboles y el avance de la frontera agrícola, versus
el hábitat del cual comen y beben aborígenes y criollos; suponen que el
agravamiento en las condiciones de vida en el norte seguirán rumbo al
tacho.
Para un
habitante citadino acostumbrado a elegir de las góndolas la rúcula, el kiwi y
las presas de pollo tal vez resulte difícil dimensionar distancias superiores a
los 10 metros para esta selección de alimentos. En cambio, en las costumbres de
los pueblos aborígenes y criollos la obtención de gallináceos, palomas, pescados
y frutos silvestres son productos esenciales para la alimentación. Y se
consiguen a lo largo y a lo ancho de superficies de decenas de kilómetros, en
su mayoría con árboles y arbustos intactos.
Una de Animal
Planet
Como resultado de
la conjunción de los desmontes y la actividad petrolera en el norte provincial
(la semana anterior volvió a la carga la compañía china High Luck Group
intentando reflotar concesiones en Rivadavia y San Martín a punto de caer) el
tránsito para caza, pesca y silvicultura de los criollos y aborígenes se redujo
notablemente. Con ello, la oportunidad para que consigan alimentos y hasta agua
potable.
A ello, Edith
Cruz le sumó que se suprimió “el recorrido por las comunidades con
profesionales. Primero iba el equipo de médicos y después se distribuía el
alimento”, le dijo la ex Ministra esta semana al programa Feedback del canal 4
Cable Express. En medio de este cruce de versiones, el número de 6 o 14 niños
fallecidos fue otra de las cifras en discusión durante esta semana. Lo concreto
es que el Hospital de Tartagal reconoció el fin de semana último que había 26
pibes internados por problemas derivados o conexos con la problemática
nutricional.
En contraste
con lo postulado por el Secretario de Salud, Antonio De los Ríos, el director
del Hospital “Juan Domingo Perón”, Juan Ramón López, señaló que “a los pueblos
originarios no les puedo echar la culpa de nada, sino que tenemos que hacer un
mea culpa". Un desmarque, luego que el funcionario provincial había
descargado sobre los pueblos originarios la supuesta costumbre de “esconder a
los enfermos en el monte” y mantener tradiciones contrarias a la higiene.
Cuestión imposible de erradicar, cuando no se cuenta con agua potable, como lo
reconoció su superior; un tal Gustavo Sáenz.
Efectos de la emergencia
Los recortes a
viáticos y gastos en líneas telefónicas restaron margen de maniobra al gabinete
saenzista, en medio del alerta naranja en el norte provincial. En términos
presupuestarios, dicho ajuste no tiene incidencia en los gastos del Estado
provincial, casi una nada en comparación a la aventura financiera de expandir
al resto de Salta los pésimos servicios de la empresa Atos IT-Siemmens,
proveedora de la tarjeta para el transporte.
De todas
maneras, el Gobernador Sáenz se reunió este martes en Casa de Gobierno con el
intendente de Santa Victoria Este, Rojelio
Nerón, en el marco de emergencia sociosanitaria decretada para esta
región. De esta reunión, también participaron el ministro de Gobierno, Ricardo
Villada; su par de Economía, Roberto Dib Ashur; la ministra de Desarrollo
Social, Verónica Figueroa; el secretario general de la Gobernación, Matías
Posadas; el secretario de Asuntos indígenas, Luís Gómez Almaraz; y la nueva omnipresente
asesora jurídica de Gobernación, Pamela Calletti.
NdeR, 28 de
enero de 2020.