#SinPuntoDeReferencia
Los sommelieres
de aptitudes para la función pública todavía se preguntan cómo llegamos hasta
acá -gobernados por un grupo de funcionarios extremistas-, sin reparar en el
ecosistema. Y es que entre los detractores del mileidismo le empardan aspirantes
a críticos que le empardan del oficialismo en el enarbolamiento de ciertas
falacias económicas, como es el caso del intendente de Concordia, Francisco Azcuè.
De acuerdo a la
imaginación de este Jefe comunal entrerriano -ucerreista enlistado a la par del
macrismo- nadie discute que en la administración pública “no se puede gastar más
de lo que se recauda”, ponderó este martes en entrevista con C5N. Una presunción
que propende al minimalismo administrativo o hipótesis de lo público como asunto
de libreta de almacenero, la misma base conceptual por la cual el FMI impone al
gobierno nacional la idea del déficit 0. Es decir, la misma receta de pago que
el mileidismo antepone en la emisión de penurias para los ciudadanos de
Concordia (al igual que connacionales de otras en el resto del país).
No menos curioso
es el anticipo dado por el propio intendente Azcué, acerca de la decisión municipal
de comprar dólar MEP. Con lo cual no sólo parece haber encontrado el excedente
negado en su primera afirmación, exactamente idéntica a la impuesta desde Balcarce
50 en el recorte de fondos para subsidios al transporte de provincias y
municipios del resto del país.
Por lo que se
nota con facilidad resulta casi imposible detectar fundamentos para una
controversia entre dos partes que coinciden en el eje principal (la operación aritmètica
más elemental como es la suma y resta, sin la posibilidad de invertir). A lo
que se adiciona la impostación de Azcuè, quien como todo dirigente en busca de
fama repentina, el pasado fin de semana se calzó mameluco de recolector de
residuos y se mandó fotografiar en un acting como basurero citadino.
Por lo cual es
poco entendible el interrogante planteado repetidamente, luego de ver metidas
de pata y gruesos errores gubernamentales: cómo los mileidistas llegaron al
poder.
NdR, 13 de febrero de
2024.