#Aguirreconelpelodehoycuantogastaste
#Nuevointerrogantecontable
F.P.
La ciudad antes
conocida como Joaquín V. González, actual Britolandia, asiste en estos días que
bordean el primer decenio de abril a diferendos en materia numérica. Más que un
problema de álgebra, la incertidumbre pinta para el lado de lo contable y
financiero, el gran talón de Aquiles del alcalde Juan Domingo Aguirre, según
las malas lenguas de su propio entorno.
Es sabido por
este costado sudeste del mapa provincial que el presente y la historia parecen ser, no de la manera en que nos la contaron, sino más bien distinta. Apunta en
dirección a la motivación y las ganas del antes mencionado Jefe comunal, autopercibido
ciudadano ilustre y el más fanático de los gonzaleños de pura cepa, pese a su
origen tucumano. Esto suministra la causa que mantiene impacientes a los
concejales lugareños.
La
controversia se encuentra planteada entre la invocación de los ediles para el
ejercicio de la función de contralores, la cual choca de frente con la
consideración del Ejecutivo de encuadrar dicha información como recurso
sometido a sus antojos. O más bien, los
de Juan Domingo A. En esta ocasión, la osadía de una concejal se reconvirtió en
pretensión por conocer cuánto se gastó en un micro estadio de reciente
construcción.
Tal
atrevimiento tiene a la edil radical Macarena Navarro como protagonista. Esta
vez, la representante opositora exigió a las oficinas ubicadas en intersección
de Yrigoyen y Güemes -pleno centro de Britolandia- detalles sobre la inversión
en la ampliación del micro estadio municipal.
Luego de la aprobación
a mitad de semana, por parte de sus pares, Navarro consideró que en 10 días más
sería plazo razonable para esperar por la respuesta de Aguirre & Secretarías
de Hacienda y Obras Públicas.
Este exhorto
partió desde el Concejo, después que un grupo de inquilinos plantease a mitad
de semana un recurso extraordinario ante la justicia britolandeña. Los ediles
Navarro, Sebastián Pérez y Ana Sarmiento recurrieron a la jueza Verónica
Viarengo, a quien plantearon acción de amparo a fin de conocer que fue del
total de ingresos y gastos municipales, durante la pasada media década.
La cuestión
es saber
Nadie en esta
ciudad cabecera del departamento de Anta conoce el cuánto, el cómo y los dónde de los fondos públicos percibidos
por la gestión de Juan Domingo A. En relación a los períodos 2017, 2018, 2019,
2020 y 2021. Cinco años que en términos administrativo-contables permanecen en
penumbras para la ciudadanía.
De manera tal
que en esta otra ocasión, la concejal Navarro solamente pidió saber lo del
micro estadio. Las cotizaciones extraoficiales que circulan por las oficinas de
Yrigoyen y Güemes oscilan entre los $ 8 y los $ 21 millones, según el portal
local Factor Info. Una diferencia de apenas 13 millones, que despreocupada y alegremente
acciona a que los funcionarios municipales se mofen redondamente de los
prójimos.
Incluso, la
información oficial difundida desde la propia Intendencia apuntaba a la
cotización menor, la de los $ 8 palos, pero el propio Aguirre en una entrevista
a un medio local aseguró que el gasto real había sido de $ 21 millones. Claro que con el venerable argumento que los
vecinos de Britolandia podrían gozar de las instalaciones y dedicar sus ratos
libres al deporte, en lugar de malgastarlo en vicios o en preguntas incómodas
para los héroes locales de la administración pública.
Pese a esto,
la concejal Navarro afirmó al final de semana que el Ejecutivo municipal no “rinde
adecuadamente o en tiempo y en forma”, lo ingresado y lo gastado. Mucho menos “los
fondos enviados desde la provincia y por el canon de Salta Forestal”, ni qué
hablar acerca de los ejercicios de los anteriores 5 años.
Estas
molestias planteadas desde el Concejo, probablemente desconozcan las raíces de
los padres fundadores de Britolandia, ex Joaquín V. González. Una ciudad que
empezó a tener casi vida propia a partir de 1987 hasta nuestros días, a juzgar
por la reseña fotográfica que rememora a los Intendentes [NdR: Los que no sólo consignan los 11 años que lleva el actual en este cargo y la ventaja en el orden alfabético de su apellido] en un salón de la
Municipalidad. O bien el homenaje al morador más famoso, habitual votante en la
escuela 4401, el fallecido banquero Jorge Brito.
Con gran
modestia y viento a favor en el Ejecutivo municipal, Brito mandó a reescribir
la historia citadina, cosa de tenerla más a mano. Con la precaución que la
nueva versión quedara muy cerca de la propiedad donde el ex banquero tenía su
chalet con pista de aterrizaje, en cuyos alrededores miles de vacunos pedorrean
y proveen de gas metano al ambiente en 50 kilómetros a la redonda. La única herencia que
dejó el malogrado hombre de las finanzas y su doliente jefe comunal.
NdR, 10 de
abril de 2022.