#PlanMiseriaExtendida
F.P.
Por más
tonalidad oscura no deja de ser humor el rosario de actitudes del mileidismo y si
no fuera que también los involucra sería un espectáculo para millones de
argentinos que la ven, ya sea por tv pero más que nada en la vida diaria. El retiro
de fondos para sostener la tarifa del servicio de transporte es el último capítulo
del sketch, el cual en principio tiene al viajero por territorio hebreo y a los
Gobernadores como los contendientes, mientras de telón está el Fondo Monetario
Internacional.
Desde el
Ejecutivo nacional, así como en las cuentas oficiales en redes sociales se
pretende esta quita -y sus implicancias feroces para la tarifa de viajes
cotidianos- como reprimenda por el naufragio de la Ley ómnibus en Diputados.
Aunque dicha eliminación integra el menú de compromisos asumidos por el
mileidismo con el organismo de crédito internacional, tras el salvataje hasta
el mes de abril.
Con todo, no
objeta pensar en las devastadoras consecuencias sobre los bolsillos de
asalariados. Lo que corre a la par de los distritos cuyos diputados nacionales
le sacaron el cuerpo al mamotreto parlamentario.
Este jueves, el
dirigente salteño Pablo Kosiner evaluó en X que “esta arbitraria decisión de
eliminar estos recursos va a perjudicar a millones de argentinos y argentinas a
partir de la privación de estos ingresos a cada provincia que redundará en el
costo del servicio” y sus efectos sobre los bolsillos. Y faltan los demás tarifazos
en electricidad, gas y agua.
En un contexto
que enfila hacia la pauperización de millones de connacionales, en su mayoría con
sueldos estáticos en medio de la inflación al galope, dando trancos de 20 en 20
(%) en los dos primeros meses de gestión. Pero eso no es todo. El presidente
Milei y el ministro Luis Caputo (Economía) tienen planificado un recorte en los
envíos a las obras sociales, a lo que se sumará una suba del Impuesto a los
Combustibles Líquidos lo que volverá a gatillar sobre el valor en surtidor de
las naftas.
Completan este
combo un gravamen a importadores que hayan ingresado en la operatoria del
BOPREAL y la supresión de subsidios en los servicios de electricidad, gas y
agua. Y cierran el cuadro de tijeretazos el congelamiento a beneficios
previsionales para contener la actualización de planes sociales, a la par de la
eliminación de los ítems no remunerativos de los sueldos de trabajadores
registrados. Casi un invierno al cual pasar, aunque en pleno verano.
El próximo
miércoles 14, en coincidencia con el Día de los Enamorados, en otra humorada en
tiempos mileidistas el INDEC dará a conocer la cifra oficial promedio de
inflación. En la previa, circulan estimaciones respecto a que la línea de
pobreza en enero de 2024 alcanzó poco más de medio millón de pesos. Es decir, unos
$505.713,
para un grupo familiar de cuatro
integrantes (dos menores de edad) sin contabilizar el pago de alquiler. De modo
tal que “el salario formal promedio (público y privado) en ese mismo mes de
enero, cubriría el 71% de la Canasta de Pobreza”, alertó este jueves el sociólogo
Artemio López. “Una debacle. La catástrofe social, avanza y lo hace rápido”, advirtió
el titular de la consultora Equis.
En medio de
este zarandeo socioeconómico y político, se supo que en esta misma jornada el
asesor offshore Federico Sturzenegger convocó al directorio del Banco Nación y
les bajó línea para transformarlo en una Sociedad Anónima. El economista de voz
aflautada se remitió para ello al DNU 70/23, confeccionado por él mismo -valga
la redundancia- y hasta hoy no tratado por ninguna de las cámaras
parlamentarias. Esto último, merced a un ardid antirreglamentario de la Vicepresidenta
Victoria Villarruel, quien trabó su abordaje en el Senado nacional.
A esta última novedad
la aportó la diputada nacional Julia Strada, tras evaluar que “la ley se cayó
pero el gobierno quiere avanzar igual en las privatizaciones”. Por lo cual
concluyó en que “el corazón del programa económico es habilitarle negocios al
sector privado”, indicó en X. Luego dejó un interrogante: “¿Para la gente? Ley
de la Selva en las góndolas y sálvese quien pueda”.
NdR, 8 de febrero
de 2024.