El efecto caipirinha

El posible retiro del embajador brasileño como eventual reacción al cloaca tour del mileidismo en el vecino país. Un periplo en apoyo al candidato ultra carioca, entremezclado con insultos a las autoridades brasileñas. Una jugada a lo bonzo, pensando en agradar más arriba en el continente como vemos en los próximos párrafos.
Hace 2 semanas SEMANA POLITICA


#InmolacionTrumposa

F.P.

El gobierno brasileño evaluará este fin de semana diferentes alternativas que incluirán el retiro de su embajador en nuestro país, luego del tour cloaca del mileidismo por el vecino país. El presidente Javier Milei visitó suelo carioca durante el fin de semana y en medio de su apoyo a Flavio Bolsonaro descerrajó una metralla de injurias hacia el presidente Luiz Inacio “Lula” Da Silva y magistrados del vecino país.

En respuesta, el Planalto -sede gubernamental brasileña- evalúa por estas horas diversas medidas diplomáticas. La principal es el retiro del embajador Julio Glinternick Bitelli, actual plenipotenciario de ese país ante autoridades argentinas. Será la réplica frente a la desembozada prosa violeta del fin de semana, en la antesala de las presidenciales del próximo 4 de octubre.

En esta ocasión, Milei participó del acto partidario en el que el hijo del golpista Jair Bolsonaro fue entronizado como candidato de la ultraderecha para las presidenciales a realizarse en poco más de 60 días. Durante el acto del sábado pasado en San Pablo, el mandatario argentino no ahorró delivery de insultos hacia Lula, a quien denominó “basura socialista”, “ladrón” y “presidiario”.

Sin embargo, al único encarcelado a quien Milei no pudo visitar fue a Jair Bolsonaro, quien cumple condena judicial -tras meses prófugo en EEUU- por actividades contrarias al orden constitucional de su país. De ahí sus injurias contra “la basura calva (que) no me permitió visitar a mi amigo”, actualmente tras las rejas por tentativa de golpe de Estado en enero de 2023, luego de perder las elecciones en aquella ocasión.

Es decir, el Jefe de Estado argentino dirigió el caño maestro de su desagüe verbal hacia su par brasileño -Lula- pero también contra los integrantes del máximo tribunal judicial brasileño. El togado del vecino país fue quien le negó toda posibilidad de visitar a Bolsonaro (padre) en este tour de la ultraderecha, el cual la tropa violeta planea ofrendar ante el principal morador de Mar-A-Lago.

Con este acting del loquitoverborrágico -al son de la canción ´Panic show´ de La Renga- la meta es volver a un escenario en el que Flavio B recupere predicamento en el electorado carioca. De acuerdo a las mediciones más recientes, el candidato presidencial del Partido Liberal resultaría vencido por Lula, incluso en un contexto de eventual balotagge.

La Argentina registró hacia mitad de este año un déficit de -u$s 993 millones en el intercambio comercial con Brasil, el principal socio comercial de nuestro país desde hace medio siglo. El año anterior, el flujo mercantil alcanzó los u$s 31.195 millones (exportaciones por u$s 12.771 millones e importaciones por u$s 18.424 millones), cerrando con un déficit estructural favorable para Brasil de unos u$s 5.224 millones.

Sin embargo, cada una de estos desbordes y ocurrencias se idean para una decodificación favorable, por parte de la administración trumposa. La que no deja ocasión para jactarse de su servicio de cadetería en la infra América, en la antesala de comicios en los que va cuesta hacia arriba y cuyos resultados se conocerán un mes después que los comicios brasileños. 


NdR, 26 de julio de 2026.