El
afantinamiento del periodismo o cualquierismo reporteril suele ser una
diversión momentánea, hasta que aparece alguien que la objeta con seriedad.
Este fin de semana, una nota del humorista Nicolás Wiñazki derrapó
vergonzosamente tras el topetazo en el frontal de un profesional con auténtica
formación intelectual.
Con su habitual
precisión, Pablo Duggan le indicó al de Clarín una serie de errores e
inconsistencias regadas en una especie de nota relativa a la actuación de
Gendarmería en el caso Santiago Maldonado. Entre la proliferación de “errores
de tu nota”, el periodista y abogado de Radio 10 le corrigió a @wwnicolas que el peritaje de esta
fuerza de seguridad “se ordenó el 13 de diciembre de 2016 y se entregó en
septiembre de 2017. Vos decís que duró año y medio. No te dan los números. No
llegó a un año. Y fueron 23 peritos, no medio centenar. No pegaste una”.
Además, Duggan
le señaló a Wiñazki que metió “el error más grosero en la tapa de Clarín que
hayamos visto. La Corte intervino en el caso embajada, no AMIA. Pero bue...”
ironizó. Algo sorprendido, le aconsejó que “estaría bueno que leyeras antes de
escribir. ¿Cómo vas a decir que la pericia de Gendarmería no fue objetada por
las partes? Los peritos de Lagomarsino la objetaron duramente”.
NdeR, 27 de
diciembre de 2019.