#ElpurpuradeBolin
#Veniprobalabanda
M.R.
Un 8 de
noviembre del año 1975, es la fecha en la que el anecdotario del rock and roll
sitúa la aparición del décimo álbum del grupo británico Deep Purple. Sería el
primero con Tommy Bolin, un guitarrista estadounidense que había protagonizado
el reemplazo de Ritchie Blackmore, quien había hartado al resto del grupo con
sus caprichos y tiranteces internas.
Originalmente
previsto para el mes de octubre de aquel año, EMI finalmente publicó “Come taste
the band” unos 30 días después. La agrupación venía de un par de años en los
que la genialidad y los excesos, junto con el ego y algunas ampollas de
divismo, habían casi dinamitado la formación anterior (de la que sobrevivían el
fundador del conjunto, el tecladista Jon Lord, el batero Ian Paice, Glenn
Hughes y David Coverdale).
Las
apostillas en la previa se inclinaban por dictaminar que luego del éxodo de
Blackmore, DP estaría poco menos que extinguido, mientras desplazaban la
atención sobre la nueva formación que el violero intentaba con Rainbow, su
nueva banda. Sin embargo, parece que muchos no contaban con el aporte de Bolin,
un guitarrista sugerido por el cantante David Coverdale –de pésima relación con
el antecesor- tras escuchar su desempeño en el disco “Spectrum” de Billy
Cobham.
Una
sugerencia que entusiasmó a Hughes, quien había participado unos meses antes en
la grabación del disco solista de Bolin, “Teaser”, junto a una gavilla de
artistas por entonces no tan conocidos: Jeff Porcaro (TOTO), Phill Collins,
David Foster, Jan Hammer, Stanley Sheldon y David Sanborn, entre otros.
De manera tal
que con este as bajo la manga, en agosto del 75 entraron al Musicland Studios,
en Munich, y concluyeron los registros apenas un mes más tarde. Con la
incorporación estadounidense en la que los fanáticos tradicionales de Purple no
confiaban demasiado, al contrario de los cuatro integrantes del conjunto.
De hecho, “Come
taste the band” recostó la oferta musical de Purple sobre el eje
Coverdale-Hughes-Bolin, lo que le aportó un toque funk al hard rock que venían
haciendo [NdR: antecedente del que quedó como registro su actuación en el festival
California Jam, en el que Hughes desafía y provoca la ira de Blackmore]. Prueba
de ello es “Gettin´ tighter”, donde se expresaba el derroche de originalidad de
Bolin, mientras el resto de la banda hacía el despliegue virtuoso ya conocido.
Para los
curiosos, es recomendable echar vistazo y oída a la versión de “Gettin´ Tighter”
en Long Beach, en 1976. Si bien de aquel trabajo igualmente sobresalieron “Keep
on moving”, “Lady luck”, “Comin´ home”, “Love child” y “Dealer”, entre otras
canciones.
Tal parece
que el dardo inicial giraba en torno a la mezcla de interrogantes y recelos
previos, en función del “norteamericanito” que intentaría cubrir el hueco
dejado por Ritchie Blackmore. Y el doble o nada que iba en respuesta, acerca de
ir “y probar la banda”, una frase que salió del propio Bolin y quedó como
título del disco.
Ciertamente,
el Mark IV que incluía esta incorporación del estadounidense y una vuelta de
llave a la oferta musical probablemente hubiese requerido una mayor promoción,
por parte de la compañía discográfica. La poca pelota que Bolin le daba al
estrellato y al reconocimiento a su gran destreza con la guitarra, no
contribuyeron a bucear en las 9 pistas musicales que integraban “Come Taste the
band”. Las que ahí quedaron para ser repasadas 47 años después o cuando al
oyente del futuro se le antoje.
NdR, 8 de
noviembre de 2022.