#Inviernoensuelosalteño
M.R.
Las plegarias por la buena fortuna del Seleccionado albiceleste en la Copa América y las de autoridades y empresarios turísticos capitalinos interactúan entre sí, en el inicio del período de vacaciones de invierno. Ambos constituyeron un club con intención de gambetear la adversidad macroeconómica -particularmente la cambiaria- y de eso va una apertura cada vez mayor de la oferta citadina.
Un testeo en tal dirección se concretará con las fechas restantes del torneo continental, con el Brasil-Uruguay de este sábado y la expectativa tendiente a detectar turistas cariocas, desobedientes de la actual desventaja cambiaria (y el levantamiento de los vuelos San Pablo-Salta-Bariloche). Mientras, los visitantes del resto del país -específicamente de la región centro- seguramente empezarán a distinguirse este fin de semana invernal y más que nada en bares y cafés el próximo martes en horario prime time.
A todo esto, se le adicionó el exhorto de la comuna capitalina a vecinos de diversos barrios en cuanto por restaurar la dinámica y la camaradería en la utilización de plazas u otros espacios públicos. Así el miércoles 10, la invitación a participar en sorteos, juegos y otras iniciativas para el solaz se emitió para juntada en plaza de barrio Alto La Viña (16 horas); mientras que el martes 16 una oferta similar se anticipó en la plaza de Ciudad del Milagro (también a las 16 horas); y el viernes 19 de julio será en la plaza Submarino ARA San Juan de barrio Limache.
A la par, la Intendencia capitalina adelantó uso pleno de complejos deportivos y balnearios abocados a escenificar colonias de vacaciones, mientras los Centros de Integración Comunitaria se abrirán para ofrecer a la comunidad de cada barrio juegos y cursos veloces de educación no formal. De ello, la van los programas denominados “Colonias de vacaciones de invierno” y “Vacaciones en los CIC´s” [NdR: barrios Solidaridad, San Benito, Constitución, Unión, Gauchito Gil, Bicentenario y Limache], al igual que su homólogo “Volvamos a la plaza”.
A diferencia de lo hecho anteriormente (en dirección mucho más segmentada), en los casos presentes la meta es la revalorización que los capitalinos pueden darle a los lugares para la interacción de diversos estratos sociales. De paso, las plazas dejan de generar ese recelo ante la perspectiva de ser vistas como sitios de rufianes y malandras, en lugar de espacios aptos para la sociabilidad.
Esto, en un contexto macroeconómico desafiante desde el punto de vista turístico, gastronómico y de la actividad del esparcimiento. Una franca apuesta a mantener a esta ciudad entre los principales destinos invernales, como de los tramos restantes del año.
NdR, 6 de julio de 2024.