#Elritualdelohabitual
#Cierrecoloquiomarplatense
F.P.
El discurso
de cierre al coloquio de IDEA que tendrá a su cargo el presidente Alberto
Fernández pondrá a prueba la mezcla de cualquierismo y razonabilidad. El Jefe
de Estado cerrará este viernes el certamen empresario, desde su mismo eslogan “Ceder
para crecer” planteado en coordenadas bastante extrañas a los ojos del resto de
los mortales.
Con toda
razón, el sociólogo Juan Carlos Torre exclamó sobre “qué gente tan extravagante”
cuando el miércoles pasado le tocó exponer. De hecho, al día siguiente el
certificado de exactitud a lo dicho por el autor de “Diario de una temporada en
el quinto piso” lo dio el profesor de la Universidad de Columbia (EEUU) Xavier
Sala i Martín.
Ciertamente,
el economista e investigador emperifolló con frases rimbombantes su alocución,
como aquella ucronía sobre si Jeff Bezos hubiese intentado armar Amazon en la
Argentina y otras tonterías más [NdR: tal vez, Amazon hubiese tenido los mismos
inconvenientes que en Estados Unidos con los derechos laborales que tanto
aborrece]. Entre las últimas, tal vez desapercibidas por contener menor dosis de
estruendo, Sala i Martín igualmente mandó esos tirones de orejas que suelen
desconfiar quienes analizan estos discursos en detalle.
En el
contexto internacional plagado de conflictos bélicos, exhortó a poner segunda y
tercera en producción de alimentos y energía, más que nada en el Este de
Europa. Pese a que la nación de la cual proviene tiene una extensión
territorial que duplica a nuestro país, el bueno de Xavier instó que “el papel
del gobierno no debería ser elegir sectores con potencial productivo y
exportador, sino crear las bases institucionales de seguridad jurídica y
previsibilidad, para que las empresas se ocupen de invertir y desarrollarse”.
Si bien la
seguridad jurídica está en manos de la actual Corte Suprema de Justicia que
apenas cuenta con cuatro miembros, más bien son los ciudadanos comunes, antes
que las grandes empresas quienes la padecen. De todos modos, Sala i Martín morigeró
su diatriba respecto al gobierno en este plano de la gran ventana para vender
alimentos y energía, dado que el conflicto bélico Rusia-Ucrania “puede terminar
en una semana o seguir mucho tiempo”.
Por lo que si
se extingue en un par de semanas más, la Argentina podría efectivamente
producir alimentos y energía en cantidad, pero tal vez se quedaría sin destino
a quién venderle. El profe columbino fue aún más lejos en este exhorto
agropecuario y extractivo, hasta pedir “mejores condiciones en educación,
legislación laboral y condiciones financieras”.
De modo tal
que si desde suelo ripolatense administran esta receta infalible, pero que
también puede esfumarse en 20 o 30 días, según Xavier “el mundo jugará a favor
de la Argentina si los argentinos juegan bien; si no, perderán este mundial”,
concluyó. Tal vez por eso, o quizás no, el plenipotenciario gringo insiste en
su supuesto fanatismo por las figuritas y el álbum, mientras con el otro ojo se
mantiene prevenido de los quelonios huidizos advertidos por Diego
Maradona.
NdR, 14 de
octubre de 2022.