#Anuncioalfondodetabla
#ConvenioconelFMI
La parábola
escolar de la “correlación de fuerzas” dio como resultado que los
desfavorecidos sigan siendo quienes hasta hoy lo son, pero que todos se
expresen contentos y con alegría. Algo así es lo que resume la jornada de
viernes, luego del anuncio presidencial de pre-acuerdo, acuerdo o post-acuerdo
con el Fondo Monetario Internacional que comenzará a desovillarse en las
próximas semanas.
El batracio
en el menú que espera a la mesa la dirigencia del Frente de Todos contrastó con
las objeciones planteadas desde el ala izquierda del horizonte político. “Los
diputados del Frente de Izquierda no vamos a votar ningún acuerdo con el FMI.
Es una deuda ilegítima y usuraria que pretenden pagar con el hambre del pueblo”,
adelantó la diputada nacional Romina Del Plá desde su cuenta en Twitter.
Su par en
este bloque, Myriam Bregman, evaluó que en sus discurso en Olivos “el presidente dijo generalidades, pero si pasas
la cinta al revés, va quedando claro que: habrá devaluación (aunque
supuestamente no con un salto); que van a ajustar las cuentas públicas; que
pretenden déficit cero (ya veremos con qué ritmo)”.
La diputada
nacional por el FIT concluyó, también por esta red social, que hasta resulta
dudosa la afirmación efedetista que negó la posibilidad de una reforma laboral
u otra de carácter previsional. Por lo que Bregman se preguntó si “debe
entenderese que continuará el régimen de la PUAM de Macri”, dado que “sus
consecuencias se verán en los próximos años cuando la mayoría de la población
no logre jubilarse, pase a cobrar un 80% y ya no pueda acumular pensión y
jubilación”.
En cuanto al
plano laboral, MB clarificó que “no están diciendo que se avanzará en la
registración y derechos laborales sino en consolidar una realidad donde el
gobierno deja correr q los nuevos empleos sean con más monotributo y no
registración”. Mientras que en el sector de obreros registrados “además, como
dijo Kulfas, avanzarán en los ´acuerdos x sector´”.
En un plano
más historicista, el abogado Marcelo Parrilli recordó este viernes en su cuenta
en Twitter que “el peronismo, que dicho sea de paso, también es de derecha,
cumple las exigencias del sistema que defiende. Y cuando las papas queman, o no
tanto, ajusta a los de abajo”. Como en un mensaje dirigido a quienes abonan la
hipótesis de un poder bicéfalo, el profesional comparó que “una cosa es hablar
boludeces y lugares comunes en Honduras y otra lo que hacen gobernando en
Argentina”.
En este
contexto, Parrilli indicó que “sacar a Macri estuvo perfecto pero el problema
de la Argentina no se termina ahí. El peronismo siempre viene a consolidar los
ajustes anteriores, es el único que, hasta ahora tuvo espalda. Veremos si
aguantan ahora o vuelan por el aire”.
Desde un sector de centroizquierda más afín al FdT, el diputado nacional Itaí Hagman señaló que "el acuerdo
con el FMI es un aspecto importante de la política económica, pero no debe ni
puede ser la totalidad". En cambio, aseguró que desde su sector "no consideramos que haya un ´buen acuerdo´ porque este
endeudamiento es en sí mismo un condicionante negativo para la Argentina y
probablemente lo sea por mucho años", admitió.
El economista y dirigente del Frente Patria Grande advirtió que "tener que
someternos a un monitoreo constante de una entidad que ha fracasado
sistemáticamente en cumplir sus postulados de estabilidad económica y
desarrollo es una cesión de soberanía humillante para cualquier país.
Humillación a la que nos llevó Macri y el Gob de Cambiemos". Por ello, recordó que "llegamos a
esta negociación arrinconados por un Fondo Monetario inflexible, consciente de
su poder de daño con el default, y una oposición irresponsable que boicoteo la
negociación en cada momento y busca llevar a la Argentina a una nueva crisis".
Aún así, Hagman se esperanzó en que "todos - aun
quienes tenemos serias dudas de que el acuerdo lo permita - esperamos que este
arreglo nos de al menos unos años de paz para lograr que el crecimiento
económico se sostenga y sobre todo que llegue a la gente". Una situación que requerirá "definir una política de ingresos para todo el pueblo
argentino, en particular para quienes más sufrieron en los últimos 4 años.
Algunos propusimos un Salario Básico Universal para la población sin ingresos
fijos, otros ofrecieron otras ideas".
Un apartado que demadará "una
discusión tan urgente como el acuerdo con los acreedores externos, es la deuda
interna que también debemos honrar y es la que emana de nuestro contrato
electoral. Es también cerrar los números, pero con la gente adentro".
NdR, 28 de enero de
2022.