#PatrimoniodeclaradoRomero
#Senadonacional
La DDJJ del
senador nacional Juan Carlos Romero legó una controversia que recién avista su
comienzo en el mundo de los profesionales del ábaco y dirigencia política. El
parlamentario salteño aseguró contar con una fortuna personal cercana a los u$s
2 millones, o bien unos $ 182,5 millones, según el informe publicado este fin
de semana por Infobae.
Esta
presentación que data de fines de 2020 aseguró que Romero es poseedor de una
casa en Punta del Este, adquirida en el traumático año 2002 junto a un terreno
de 4.400 metros cuadrados de extensión y
que le reporta cerca de $ 97 millones. En este caso, el ex Gobernador salteño
especificó que este apéndice en su Declaración Jurada corresponde al 50 % de
esta mansión en suelo uruguayo, mientras que la otra mitad fue donada a sus
hijos.
Y quienes
buscan alguna otra habilitación para inyectar conjeturas acerca de alguna
maniobra contable de la que podría estar siendo objetivo JCR la hallarán en los
dos apartados siguientes. Uno, en función de un departamento en un oneroso
barrio en Ciudad de Buenos Aires que fue valuado en $ 10 millones, pese a
contar con 600 metros cuadrados de superficie cubierta. La otra, una casa en la
ciudad de Salta que fue tasada a los efectos requeridos por el fisco en escasos
$ 2,4 millones, aunque está dotada con 350 metros cuadrados de extensión.
Mientras que
un auto de colección modelo 1935, el cual también le pertenece a Romero,
mereció una irrisoria cotización de $ 0,01 con miras a presentar este
testimonio sobre sus bienes personales. Luego de 12 años como mandatario
provincial, Infobae concluyó que el dirigente amasó gran parte de su fortuna
personal por medio de ancestros que decidieron beneficiarlo con el traspaso de bienes.
Así se consignó el caso de los $ 53 millones que le reportó el 12,7 % en
acciones del Grupo Horizontes, del que dependen los diarios El Tribuno –de Salta
y de Jujuy- y emisoras de AM y FM.
Mientras que
otro antepasado benefactor le proporcionó $ 4,7 millones más, mediante el 93 %
accionario de una Sociedad Anónima que parecía predestinada a este fin desde su
mismo nombre: JúCaRo SA, firma dedicada a la actividad inmobiliaria y al
segmento de los automotores. En tanto, otro 90 % de participación le reportaron
escasos $ 1,1 millones a través de la inmobiliaria Loma Balcón SA.
En tanto, al
especificar sus pasivos [NdR: trepaban a $ 27 millones en 2020] los contadores
de JCR explicaron que un tercio del total correspondía a una iniciativa
inmobiliaria “que lleva a cabo mi hija en Cafayate”, apuntaron en esta DDJJ. Finalmente,
otros $ 7 millones los consiguió de Fideicomiso Inversiones NOA y fueron
invertidos en “la adquisición de un inmueble en la ciudad de Salta” que al
parecer todavía no se concretó (sólo una propiedad se hizo figurar a su nombre
en esta ciudad) y el resto en “gastos personales”, resumió el parlamentario
salteño.
NdR, 17 de enero de
2022.