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El ingreso de
los asalariados es una de las variables que más preocupan al oficialismo nacional,
más allá de la oferta electoral de los diferentes espacios opositores. Las
remuneraciones cayeron en lo que va del año 0,7 %, mientras acumulan un
repliegue del 23 % en los últimos cuatro años.
A esto obedece
la reapertura de paritarias dispuesta por el Ministerio de Trabajo, la que por
parte de los sindicatos de empleados estatales nacionales tiene como objetivo
sumar 10 puntos al 35 % acordado en mayo (pero con un parámetro de 29 % de
inflación estimada en el Presupuesto 2021, ahora de difícil cumplimiento). De
manera tal que se podría alcanzar una suba anual del 45 %, al menos con la meta
de empardar a la pérdida del poder adquisitivo por el aumento generalizado de
precios.
La señal en
esta dirección se dio, luego que las titulares de ANSES y PAMI acordasen –al igual
que los trabajadores legislativos- subas por encima del 40 %, mucho antes de la
revisión que se había acordado para noviembre en la primera mitad del año. De
ahí, la señal de contrariedad expuesta en off desde el Ministerio de Economía
en dirección al sector K, integrado por Fernanda Raverta y Luana Volnovich,
pero con respaldo de Cristina Fernández de Kirchner, quien también habilitó la
recomposición a empleados del Congreso nacional.
En este
escenario, el plano interno es el que más cantidad de chirridos emitió en las
últimas semanas. Un sector que comanda el ministro Martín Guzmán que tiene como
objetivo el pulido de los números macro para la oferta que extenderá en el
tercer cuatrimestre al Fondo Monetario Internacional. El otro grupo, en tanto,
tiene en la mira las fechas del 12 de septiembre y 14 de noviembre. Es decir,
las PASO nacionales y las Generales 2021.
En el mapa
trazado por el oficialismo nacional, solamente el Frente de Izquierda y en
parte el sector Tercera Posición en el que está nucleado el randazzismo podrían
tener ascendencia entre el electorado criollo. Es por esta razón que el Geniol
dispuesto para atenuar los dolores de bolsillo esté regulado en paralelo al
despliegue del cronograma previsto para los comicios del presente año.
La porción de
un cuarto menos en el poder adquisitivo del salario real en tres años, además
del retroceso del 30 % en los haberes de trabajadores informales, es el escollo
que deberá enfrentar el Frente de Todos este año. Un rasgo de gestión
inadmisible para un gobierno de corte peroniano, por más que del recorte sea el
0,7 % en los primeros cuatro meses del año que le correspondan a los actuales
ocupantes de Casa Rosada (sin contar 2020 por el freno impuesto por la pandemia
y la caída generalizada en la economía que ella generó).
Este cuadro
comparativo responde a datos oficiales, publicados por el Instituto Nacional de
Estadística y Censos en el informe del Índice
de Salarios correspondientes al mes de abril. De acuerdo a
dicho informe, la evolución salarial nominal fue de 3,2 %, en general. Aunque
si se contrasta con la inflación de 4,1 % registrada por el mismo organismo
para este mismo mes, el retroceso en los haberes de asalariados fue de 0,9 % en
el cuarto mes.
En comparación,
los haberes del sector privado registrado
treparon 4,7% nominal durante abril, lo que con acuerdos en paritarias
dejó una mejora real de 0,6%. O sea, debido al accionar sindical les fue
posible sobreponerse al ritmo inflacionario. Sin embargo, en el sector público siguió el ajuste
de sus trabajadores, bajo el lema de contener el déficit fiscal, y registró un alza nominal de apenas 1,6%, es
decir una contracción real de 2,4%.
“En el mes de
abril se aplicaron varios aumentos correspondientes a cuotas paritarias. Se
destacan los aumentos en los sindicatos de Pasteleros, Indumentaria,
Metalúrgicos, Construcción, Calzado, Bancarios, Alimentación, Estaciones de
Servicio, Plásticos, Camioneros, Encargados de Edificios, Gráficos, Maestranza,
Textiles y Sanidad”, indicaron desde el Ministerio de Economía al portal BAE Negocios.
El panorama del
presente año fue ondulante. Inició con paritarias cercanas al 29% de inflación que había planteado el ministro de
Economía, Martín Guzmán.
Ahora, con esa marca que quedó en el olvido en los primeros meses del año
porque la dinámica de precios se
disparó, la cuestión cambió. En el mes que expiró las paritarias comenzaron a
cerrar arriba del 40% y se apunta a la revisión de las que se habían
pactado con anterioridad.
NdR, 1 de julio
de 2021.