#Vacunas
#Funcionarios #Salta
F.P.
Si algún día se
efectúa la traducción, la conferencia de prensa en la que este martes el
ministro Ricardo Villada intentó explicar sobre la vacunación a funcionarios
provinciales tendrá algún balance positivo por extraer. Visto en perspectiva, el
recorrido trepidante de esta rueda con algunos medios de prensa protagonizada por
el ministro de Gobierno, gatilló que otros integrantes del elenco saenzista
salieran a esclarecer sobre el panorama.
Y de paso, la
exposición ante la opinión pública en cuanto al diverso grado de compromiso que
hay entre el desempeño de unos y otros funcionarios. Además del hecho curioso –en
extremo- remarcado este martes por la noche en el programa televisivo “Agenda
Abierta”, por parte del Coordinador Pablo Outes: que el Gobernador Sáenz no
esté vacunado.
En este envío
televisivo del canal Somos Salta (Cablevisión), el enlace político con llegada
directa a Sáenz admitió sin inconvenientes y hasta explicó los motivos por los
que había sido inoculado, en tanto que consideró que el mandatario debió haber
seguido este mismo camino. “Creo que por
una cuestión de prudencia los salteños (…) tendríamos que avalar que el
gobernador esté vacunado”, razonó Outes y concluyó que “el gobernador es tan
importante como un enfermero”.
Sin el ejército
de comunicadores sociales que rodean y asesoran a Villada, el Coordinador de
Enlace provincial detalló en la noche del martes que antes que estuviese la
posibilidad de la inoculación “nunca se pensó si había vacuna o no para llegar,
tomar un avión, bajar en un distrito, hablar con los médicos, llevar los
remedios, consultar, ir a la frontera, recorrerla; ver cómo cruzaba la gente”,
ese paso limítrofe.
Remontándose a
un año atrás, Outes detalló que por aquel primer trimestre de 2020, aunque sin
vacunas todavía, “había un marco de disposición política total y un convencimiento
de que de esta situación había que salir adelante”. Tanto él como el titular
del Ejecutivo provincial afrontaron esta situación tan crítica “cuando implicaba
una situación de riesgo para toda la gente que estaba trabajando”.
Prescindiendo
de los achaques inentendibles por los que optaron otros integrantes del
gabinete saenzista, Outes comparó que “hubo ministerios y coordinaciones
políticas que tenían altísima exposición”. Pero así como se asumió tal desafío
en áreas como la Coordinación a su cargo, en paralelo “también hubo
coordinaciones, ministerios, que tenían una posición mucho más relajada o más
tranquila”. Un contraste que dejó en claro el diverso grado de compromiso
puesto en la gestión en tal o cual repartición. Sin más ungüento.
Coraje es pisar
campo
Al respecto, rememoró
que en enero de este año, tras comenzar a pleno la campaña de vacunación el
funcionario rememoró que “más que por una situación de beneficio personal mío y
de funcionarios, era una cuestión de responsabilidad política”. De hecho, un
integrante del elenco saenzista que semanalmente tuviese contacto directo con
intendentes, concejales, diputados, senadores, secretarios, choferes,
ordenanzas (grandbourgianos), docentes, médicos y obreros viales –en una
enumeración aleatoria- constituiría un riesgo por la posibilidad de multiplicar
la velocidad de transmisión del coronavirus. Dicho esto en un contexto en el
que se aguarda la llegada a tierra gaucha de la virulenta cepa P1.
En base a ello,
Outes remarcó que “el funcionario no sólo tiene contacto personal. No es una
sola persona. Diariamente, cuando bajabas en un hospital o bajabas en escuelas
que se las había ocupado con cama, o tenías reuniones multitudinarias con
intendentes, no sólo era protección personal, si se lo quiere ver desde ese
lado, también había una responsabilidad por los terceros que estaban”. Sin
embargo, se sorprendió porque en estos días “se trata de mostrar” la
inoculación a funcionarios como una ventaja por sobre el resto de la población
priorizada por Salud de la nación.
Este miércoles,
el Gobernador Saénz ordenó dar a publicidad un listado con 22 dirigentes
políticos y funcionarios que fueron priorizados para contar con esta protección
(no sólo a ellos, sino igualmente para terceros). En la víspera, de lo poco que
pudo sacarse en limpio, el ministro Villada había advertido que debido a “limitaciones
de orden legal” no se difundía el registro con la veintena de inmunizados.
Sería violar la “confidencialidad” de tales datos personales, atizó el ministro
político. Es decir, ahora la violación de tal secreto habría corrido por cuenta
del mandatario provincial.
Uno de los que
expresó su disgusto por tal difusión fue el antiguo titular de la Cámara baja
provincial, Manuel Santiago Godoy. Flamante recluta de la progresía vernácula y
de manera intermitente en algunas causas feministas (aunque parezca
inverosímil), MSG adujo “no saber” por qué fue incluido en tal listado. Sin
temor a la simbología numerológica, en entrevista con FM Profesional este
miércoles Godoy aseguró que discó “14 veces” el número 148, el cual franquea a
cualquier vecino la inscripción en algún vacunatorio.
Desde el Frente
de Todos, la diputada provincial Gladys Paredes eludió los improperios y en
cambio admitió que prestó la epidermis a la jeringa, debido a su condición de
médica. Su colega María Soledad Pérez, fue quien la llamó en diciembre a fin de
comunicarle que tenía turno para la Sputnik V en el Hospital Perón, de
Tartagal. El cual tiene como nuevo gerente a su conmilitón, Santiago Payo.
Entonces ¿Para qué alguien se iría a enojar?
NdR, 17 de
marzo de 2021.