Por: Federico
Pérez (*).
La dirigencia U
todavía no entendió el seguidismo que debe a quien mejor se desempeña jugando el
Urtu-playing, el gobernador de la provincia de Salta. Entre lamentaciones
prematuras y sollozos, en la víspera los representantes del sector no
alcanzaron a dilucidar de qué la va ser el candidato a vice de Roberto Lavagna.
Muchos de ellos
se quedaron con mantras y rezos, tales como “Juan no va segundo de nadie” o “JMU
encarna la posibilidad de tener un presidente del Norte del país”, los que
prescinden de cualquier contexto histórico en el que fueron dichas. Mientras
este miércoles se emitía quejumbre por el éxodo de Pichetto hacia el regazo
macrista (el ministro de Economía, Emiliano Estrada, rezongó que esta movida se
había hecho “sólo para debilitar a Alternativa Federal”, le dijo a
Informatesalta) su jefe planeaba la siguiente jugada.
Con el joystick
puesto en Némesis, la siguiente etapa del urtu-playing tuvo más que ver con
quien tiene tiempo a su favor para disfrutar lo que está haciendo, a pura
diversión y acumulación de experiencia lúdica. El celo de la tropa U puesto en
la contínua emisión de quejumbre y hasta algún que otro pedido de
extremaunción, debería ser redirigido hacia todos los operativos previos del
macrismo para desactivar Alternativa Federal y la habilidad de su timonel para
permitirle una resurrección, junto a Lavagna.
¿Esta movida
permitirá acceder al poder nacional? De antemano, pocos lo saben, si bien
parece una apuesta a plazo más largo que el demandado por la tropa U, cuya
preocupación enfila mayormente a la revisión del resumen de cuenta que expresa
todo fin de mes el cajero automático.
Sin embargo, lo
que este ejército no debería perder de vista es la sucesión de embates con los
que el macrismo antes exigió dinamitar el espacio “alternativo”. Comenzando por
el de hace dos semanas atrás, cuando Mauricio Macri se hizo fotografiar en
Finca Las Costas como si fuese de entrecasa y Urtubey e Isabel Macedo, sus invitados.
En las últimas horas, operadores bonaerenses del mandatario gaucho admitieron
que en esta visita hubo dos exhortos para que el salteño ocupara el casillero
de vice, en Cambiemos. En ambas, se rechazó esta excursión por el túnel de
Michetti.
Algo similar,
insisten, pasó menos de un mes atrás cuando el Jefe de Estado se reunió con el
por entonces armador y reciente triunfador en Córdoba, Juan Schiaretti, cuando
le habría exigido lo mismo: que sea su vice. Las vacaciones del mediterráneo
que siguieron a esta “invitación” cuasi obligatoria, dejando sin entrenador al
equipo “alternativo”, refuerzan esta conjetura.
Lo mismo puede
decirse, acerca de tentativas similares que el macrismo habría hecho en relación
a Roberto Lavagna. En este caso, también, eludidas con cada vez menos
distinción pero elocuentes al momento de concluir sobre el rechazo. Hasta
llegar a la sortija que salió al encuentro de su actual propietario, luego que
el heraldo de Balcarce 50 enunciara: “Si hay algún rionegrino en la sala, que
diga ´presente´”.
Por el momento,
nadie sabe con certeza si la desesperada búsqueda que el oficialismo dio en las
filas del peronismo “alternativo” tendrán su recompensa electoral. Hay quienes
prevén una puerta giratoria de adhesiones, con independientes predispuestos a
ingresar, mientras por el costado opuesto salen simpatizantes M decepcionados.
¿Quién podrá
sacar provecho de este zarandeo? La respuesta, posiblemente sea la que en
febrero último le dio a quien esto escribe un reconocido consultor político
(ver nota “Tiempo a Time” https://www.notaderedaccion.com.ar/noticias/id-48_Tiempo-a-Time_#VGllbXBvIGEgdGltZQ==).
Cuatro meses atrás, Raúl Timerman recordó que “en varias de las últimas mediciones (NdeR: de la encuestadora Grupo de Opinión Pública) que al cruzar los datos de los simpatizantes actuales de JMU muchos son quienes votaron al macrismo
y hoy no lo harían, y que un ´50 % votó a Cambiemos en las elecciones
legislativas de 2017´”.
En aquel
reportaje con el consultor y analista político, luego volcado en las páginas de NdeR,
se consignó también que “la única interferencia entre el gobernador de nuestra
provincia y este segmento del electorado se llama Roberto Lavagna, quien “´aunque
no aparece mucho mediáticamente, se ha instalado´”. Quizás por aquí vino la
jugada del urtu-playing que, con bajo perfil, puede ser el fiel de las próximas
presidenciales.
Crédito fotográfico: El Nacional de La Matanza.
(*) NdeR, 13 de
junio de 2019.