#ElDía #Músico
#Argentino #Conmemoración
Desde hace
apenas 7 años, el Ejecutivo nacional estableció que cada 23 de enero se conmemore
el Día Nacional del Músico. Con esto, se concretó el gran homenaje a Luis
Alberto Spinetta, músico, letrista y poeta del rock, nacido en 1950 en el
barrio Bajo Belgrano, cerca de la cancha de River Plate. Desde 2014 hasta la
fecha, en recuerdo a su nacimiento se hace extensivo el reconocimiento a todos
los compositores e instrumentistas argentinos.
En sus tiempos
de aficionado, el propio Luis recordaría que algo así como su debut se produjo
en la provincia de Tucumán. Tal vez, allá por 1959 o 1960, durante unos
festejos por carnaval en la vecina provincia donde el joven había ido a pasar
el verano a la casa de unos parientes. “Él subió, agarró el micrófono y sin
ningún tipo de inhibición se puso a cantar ´Pity Pity´, de Billy Cafaro...
Fue una ovación. Él cantó a capella con toda confianza. Era fanático de esa
canción y la gente lo aplaudió muchísimo”, recordaría una prima suya, quien en
aquellos años le ofició de anfitriona.
Además de su
labor artística reconocida en diversas partes del mundo, Spinetta fue uno de
los músicos que tuvo participación en la dinámica inicial del rock celeste y
blanco. Cuando ese estilo era apropiado por parte de la juventud, bajo el
nombre de “música progresiva” y que tenía su opuesto exacto en lo que se
rotulaba como “música pasatista” o comercial.
Fue así que en
1967, junto a compañeros de colegio del barrio Belgrano, Luis A. Spinetta
conformaría Almendra, una de las bandas señeras del género. Acompañado de artistas
que caminaban a la par, como Emilio Del Guercio, Edelmiro Molinari y Rodolfo
García, con esta banda grabó dos discos hasta la separación en 1970.
Después,
Spinetta iniciaría una carrera solista con el disco “Spinettalandia y sus
amigos”, junto a Pappo, Pomo Lorenzo y Miguel Abuelo, entre otros músicos
invitados. Hasta que al año siguiente debutaría al frente de Pescado Rabioso,
otra de las bandas emblemáticas del rock de los años 70 [Desde su punto de
vista, Pappo encuadraría este ciclo como la etapa Plant/Zeppelin de Luis
Alberto, a la que luego intentaría emular con Riff, en un fallido intento por
sumar a Rubén Goldín en voces].
Con el correr
de aquellos años, y luego de haber conocido en este período a David Lebón
(quien ingresó como bajista de Pescado), llegarían otros desafíos artísticos.
Entre los más recordados, Invisible y Spinetta Jade. Todos serían repasados en
un show inolvidable en el estadio de Vélez, en diciembre de 2009, denominado “Spinetta
y las bandas eternas”. El Flaco no pudo vencer su adicción al cigarrillo, por
lo que unos meses después empezó con los problemas respiratorios, luego se le
descubrió cáncer y en 2012 dejó su legado para el resto de los mortales y
quienes aspiran a la inmortalidad. Guitarra en mano, como se debe.
(*) En NdR
Radio escuchamos seguido “Que ves el cielo”.
NdR, 23 de
enero de 2021.