#G20 #Fernández
#Asimetrías #Económicas
El presidente
Alberto Fernández adicionó que a “las
asimetrías entre países centrales y periféricos y la desigualdad social que
padece América Latina y otros continentes, hoy se suman los efectos sanitarios,
económicos y sociales de la pandemia”. El Jefe de Estado emitió esta conclusión
en el segundo plenario de líderes del G20, del que participó a través de
videoconferencia, desde la residencia de Chapadmalal.
El mandatario
destacó el compromiso que nuestro país tiene en relación a “una agenda de
transición justa hacia el desarrollo integral y sostenible”. En esta ponencia
evaluó aspectos como crisis alimentaria, educación para construir justicia
social y fomentar el respeto a los derechos humanos; mayores esfuerzos que
sirvan al futuro ambiental y una labor por la igualdad de género como factor de
desarrollo.
"En
América latina, el tiempo del fin del patriarcado ha empezado", vaticinó. Al
respecto, detalló que “el empoderamiento de las mujeres resulta un imperativo
moral y ético que además de ampliar legítimamente derechos, ayuda en la lucha
contra la pobreza, la inseguridad alimentaria, y promueve un desarrollo más
veloz de nuestras sociedades”.
Fernández
reiteró que “nadie se salva solo en un planeta que se incendia, se inunda o se
envenena”, y remarcó la necesidad de “un compromiso colectivo para lograr la
pronta y efectiva implementación del Acuerdo de París”. En este escenario,
razonó que “el compromiso con la agenda ambiental requiere una importante
provisión de recursos financieros, la creación de capacidades y la
transferencia de tecnología, a la luz del Principio de Responsabilidades
Comunes pero Diferenciadas”.
“Nuestro
compromiso es garantizar una transición justa e inclusiva hacia un desarrollo
sostenible”, explicó el Presidente. Por otro lado, indicó que el coronavirus
“agravó la crisis alimentaria mundial”, y que la Argentina está comprometida en
“aliviar esa situación”.
“Nuestras
políticas están orientadas a aumentar el potencial productivo agrícola en todas
las regiones del país”, afirmó y aseguró que un “comercio agrícola abierto y
transparente” es “esencial para poner fin al hambre, atendiendo las necesidades
de los más desfavorecidos”.
“Pero no se
trata solo de asegurar la comida para simular un ‘decoroso sustento’. Es
imprescindible que todos accedan al derecho a la propiedad sin exceptuar a
nadie. Esto implica acceso a la salud,
acceso al empleo y, especialmente, acceso a la educación”, enfatizó.
El titular del
Ejecutivo nacional explicó que “la educación es la base para construir una
sociedad democrática, con justicia social y respeto a los derechos humanos” y
aseguró que “la pandemia puso de relieve que la conectividad y la inclusión
digital son derechos básicos que debemos garantizar”.
En esta
dirección, puntualizó el plan de conectividad que distribuyó equipos y brindó
formación docente en el uso de herramientas digitales. En cuanto a la superación
de la crisis actual dijo que “la forma en que actuemos hoy determinará el mundo
posterior al COVID. El camino de salida requiere promover políticas económicas,
industriales y sociales orientadas al cambio estructural de nuestras economías
que hoy solo favorecen que el ingreso se concentre en muy pocos y que la
pobreza se distribuya entre millones”.
NdR, 22 de
noviembre de 2020.