Una causa investigada a la bartola

Los severos cuestionamientos a la investigación por el atentado a CFK adoptaron carnadura cada vez más ineludible. Este martes, se armó una batahola por la violación al secreto de sumario que había dispuesto la jueza Capuchetti 48 horas antes. En paralelo, se publicó un hallazgo audiovisual que prácticamente sepultó la hipótesis del tirador solitario.
Hace 3 años ESTRADOS

#Ataquealavicepresidenta  

Los sostenedores que la investigación sobre el atentado a CFK es un mamarracho tendrán otra jornada para encontrar con facilidad elementos en contribución a esta apreciación. En la tarde de este martes, el ping pong con acusaciones entre la Policía Federal y la de Seguridad Aeroportuaria, como también de ambas hacia el juzgado de Capuchetti o la Fiscalía a cargo de Carlos Rívolo, fueron la comidilla de esta rueda.

Los lanzazos entre estos grupos se dieron luego del filtrado de imágenes recolectadas del archivo guardado en el teléfono móvil de Brenda Uliarte, colaboradora y pareja del hombre que atacó a la Vicepresidenta de la nación, el pasado jueves. Como era de suponer, las fotos de Fernando Sabag Montiel y de Uliarte con la pistola Bersa gatillada en la cara de Cristina Fernández de Kirchner fueron publicadas por Clarín.

Es innegable que la PFA, la PSA o funcionarios del Juzgado Federal o de la Fiscalía Federal a cargo de la causa enviaron dicho material. Aunque el detalle más relevante es que al hacer esta maniobra para que llegue el material a este medio de comunicación violaron el secreto de sumario, dictado el domingo pasado por la jueza María Eugenia Capuchetti. 

Uno de los que expresó su disconformidad fue el diputado nacional Rodolfo Tailhade. El legislador que integra el bloque del Frente de Todos, sintetizó este martes que “el fiscal Rívolo tira para atrás cada propuesta de la jueza Capuchetti. La causa no puede estar en Comodoro Py, no la puede tener Capuchetti, no la puede tener Rívolo, no la puede tener esa mafia. Es una causa muy importante como para que esté en ese antro”.

Unas horas antes de la mencionada violación al secreto de sumario, Tailhade explicó que no tiene “ninguna confianza, no me da garantía el fiscal, la jueza tampoco”. El legislador, quien también es abogado penalista, concluyó que “están trabajando en un contexto que no da ninguna garantía de que se trate de una investigación seria y objetiva”.

Junto con la filtración hacia medios de prensa como el diario Clarín, el parlamentario también incluyó en esta consideración el borrado de los archivos del atacante Fernando Sabag Montiel en redes sociales. A la par del borrado de toda información del teléfono móvil que le incautaron en Recoleta, tras disparar infructuosamente (el proyectil quedó dentro del arma) a la Vicepresidenta de la nación, lo que ya desató transacciones culpógenas entre la PFA la PSA, la Fiscalía y el Juzgado de Capuchetti.

Un archivo audiovisual que difundió este martes por la tarde la señal de cable C5N mostró a Sabag Montiel y a Brenda Uliarte llegando a la intersección de Juncal y Uruguay, apenas 10 minutos antes del arribo de Cristina Fernández de Kirchner. Lo que habilita conjeturas en relación a que ambos u otras personas habían hecho previamente un ambiental sobre CFK y los movimientos de sus custodios, como también el de los militantes.

En comparación, los periodistas asignados a montar guardia en el frente de la casa particular de la titular del Senado nacional, ni siquiera supieron el horario de salida o de arribo de Cristina, durante la cobertura de los 10 días previos en Recoleta. Una variable que genera hipótesis en dirección a un posible espionaje o hasta la infiltración de personal de seguridad que hubiese dado aviso a la pareja Sabag-Uliarte sobre los movimientos y horarios de CFK. 

Crédito fotográfico: 1 y 2 publicadas por Clarín-.

NdR, 6 de septiembre de 2022.


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