Una empresa
estatal con un directorio “bon vivant”, tarifazos y pésimo servicio, es el
intríngulis que hoy recorre el devaneo de los salteños. El contraste entre los
cultores del buen vivir, junto a un halo privatizador que recorre los pasillos
de la firma Aguas del Norte, está marcado con la falta de obras para evitar
fugas del líquido potabilizado.
Este lunes, una
vecina de un barrio capitalino denunció haber hallado “la cuarta vertiente”,
por una pérdida en la que “el agua recorre más de 10 cuadras”!!. En contraste, “no
se ve ni un vehículo de la empresa trabajando”, aunque igual continúan “facturando
a los usuarios para pagar los sueldos de privilegio de su directorio”.
En tanto, desde
otro barrio que nuclea a una gran cantidad de pobladores de clase media
apuntaron que en calle “Los Carolinos desde avenida del Golf hasta abajo ríos
de agua hace una semana, sin inspecciones y las casas con mínima cantidad”. Además,
en “la avenida Los Arces, pasando avenida Los Durazneros, litros bajan formando
inmersos charcos”, con el consecuente desperdicio y mientras tanto crece la
indignación por “tanto directorio si no tienen inspectores ni obreros que
solucionen las pérdidas”.
La respuesta
fácil a tantas demandas podría ser “Aguas Transparentes”, diría alguien que
integra el selecto grupo del directorio, percibe $ 400.000 mensuales –según publicó
este fin de semana el periódico “Cuarto Poder”- y, además tiene inscripta en el
fuero comercial una Sociedad Anónima Simplificada con el mismo objeto que, por
ahora, tiene la estatal Aguas del Norte. El previsor directivo (ver nota “¿Vienen
por el agua”?) es Normando Fleming, inquieto ingeniero ingresado a esta firma
en septiembre de 2009.
Hacia 2011, vemos
al integrante del directorio de COSAySA como participante en eventos para
ejecutivos de compañías privadas como el EMBA Regional (organizado por la
escuela de negocios de la Universidad Austral), lo que le fuera facturado a la
compañía estatal. Lo mismo que una “Capacitación Laura Terán” por $ 5.100 que
fuera ingresado en la contabilidad a través de la factura N° 0039 0000010098,
reflejada en la orden de pago N° 0000009038 del 28 de octubre de 2011. O los $
6.000 por un poco elocuente “curso Fleming” que mereciera el 15 de noviembre
siguiente la orden de pago N° 0000013588.
Visto en
perspectiva, no sería inusual que con tales convites y haberes millonarios
pagados a directivos como Fleming, 9 años más tarde se expliquen los
diagnósticos de insolvencia empresaria, exigencias por tarifazos, mal servicio,
sospechas de sobreprecios en la compra de insumos y vadeos hacia su vuelta al
sector privado.
NdR, 29 de
junio de 2020.