F.P. (*).
“Por ahora todo
muy tranqui”, le dijo este domingo a NdeR
una fuente de este sector ligado a la producción y mercantilización sojera. La
consulta estuvo referida a la decodificación hecha por los actores de este
cultivo y los que operan a mayor escala con esta oleaginosa, frente a la
actualización de los derechos de exportación que anunció el gobierno de Alberto
Fernández.
Desde el plano
local, lo más probable es que los pataleos desde tierras gauchas sean expuestos
al ministro de Producción, Martín De los Ríos, quien tendrá una misión incierta
ante sus pares nacionales. Sin embargo, la explicación para esta interpretación
fue que los operadores locales “esperaban 35% en soja y 20% en maíz y trigo”,
finalmente el descongelamiento llevó este tributo al 30 % en el primer caso, “así
que solo chillan un poco”.
Lo que parece
un detalle alentador, en contraste con reacciones extremas como las del
ultraderechista Carlos Pampillón, quien este fin de semana presentó en sociedad
una de esas criaturas como fugadas del hospital Ragone: el Foro Nacional
Patriótico, a cuyo nombre emitió un pronunciamiento de neto corte sedicioso y
golpista por la actualización de las retenciones y pidió a los militares
mantenerse “alertas” por lo que denominó como "banda marxista, comunista" a la
flamante gestión nacional.
En tanto, este
lunes comenzará en el Congreso nacional un debate por el Paquete Solidario que
envió Balcarce 50, el cual incluye, entre otras disposiciones, la reposición de
gravámenes a la actividad minera. En un distrito como Salta, donde a lo largo
del último cuarto de siglo no se hizo nada para sofisticar su aparato
productivo, la actividad extractiva como la de la soja y la extracción de
metales, siguen siendo su razón actual de existir.
En efecto,
desde este 16 de diciembre la prórroga al Presupuesto vigente estará acompañada
por una serie de proyectos más, a discutir por los diputados y senadores
nacionales. Uno de ellos volverá a fijar gravámenes al sector minero, en un
combo que también abarcará la obligación de tributar por la tenencia de activos
en el exterior, bienes personales –también conocido como impuesto a la riqueza-
y renta extraordinaria a bancos que lograron amasar fortunas por el solo hecho
de adquirir Letras del Banco Central (LEBAC) y Letras de Liquidez (LELIQ), a
tasas de interés como nunca antes en la historia.
Estos anuncios
aumentaron la probabilidad que sea derogado el Consenso Fiscal 2017, acordado
entre las provincias y el macrismo, tendiente a una reducción paulatina en las
alícuotas del Impuesto a los Sellos (el cual grava a la minería) e Ingresos
Brutos. Al respecto, el titular de Hacienda provincial, Roberto Dib Ashur,
indicó al final de la semana anterior que aguardaba una señal en esta
dirección, ya sea desde Balcarce 50 o bien por parte de otros colegas de las 23
provincias restantes.
El Ministro de
Economía, Martín Guzmán, reiteró este domingo que en la situación que atraviesa
hoy la Argentina no hay margen para “estímulos fiscales”. Esto equivale a dar
por terminada toda iniciativa tendiente a bajar impuestos o para dictar
exenciones, lo que prácticamente le pondrá una lápida al Consenso Fiscal
firmado hace dos años.
En cuanto a los
derechos de exportación, el economista concluyó que esta disposición "lo que
se hizo fue actualizar" el monto fijo, uno de los componentes de esas
retenciones (el otro es móvil) a las exportaciones, teniendo en cuenta que
cuando el macrismo fijó ese
componente “lo hizo con un dólar a 36, y no a uno de 63, como cotiza en la
actualidad".
En esta
entrevista con los diarios La Nación y Clarín, Guzmán adelantó que su idea es "ir
conversando con todas las entidades de la cadena agropecuaria" para
"rediscutir el perfil productivo" y mejorarlo, ya que Argentina "necesita traer dólares",
en lugar de proponer un "régimen
prohibitivo".
Otro ítem que
será gravado es el de los consumos en el exterior, con lo que se intentará "cuidar
los dólares que tiene la economía argentina y reactivar la
industria turística local". Ello, hecho a partir de una "lógica
distributiva" ya que serán "los sectores que tienen la capacidad de hacer
un viaje al exterior" los que "van a tener un tributo" con la
idea de que "hagan un aporte a los sectores más postergados".
Martín Guzmán,
igualmente detalló que habrá gravámenes calculados en "alrededor del
20%", lo que incluye "la
compra del pasaje si está en dólares" y servicios en dólares como Netflix y Spotify.
(*) NdeR, 15 de
diciembre de 2019.