#Telegram
#Whatsapp #Pases
A partir de
esta primer septeto de días del primer mes, tal vez el mundo occidental se
divida entre quienes hayan dejado Whatsapp y pasado a Telegram, y quienes no
leyeron las condiciones para permanecer en el primero de los sistemas. En la
semana que se va, la aplicación para teléfonos inteligentes con el globito en
verde le propinó un menú de condiciones leoninas a sus usuarios, algunos de los
cuáles optaron por emigrar hacia su competidor, Telegram.
Ambas
plataformas remiten, según el terruño del que provienen sus creadores, a la
región de la ex Unión Soviética, así que diferenciar por “rusa” a Telegram o a
Whatsapp sería inexacto. La primera compañía es fruto de la invención de los
hermanos Nikolái y Pável Dúrov, nacidos en la década del 80 en San Petersburgo;
mientras que la segunda es la creación del ucraniano Jan Kuom, allá por 2009.
Claro que en
este último caso, Whatsapp pasaría a integrar el conglomerado de empresas de
Mark Zuckerberg (Facebook), a partir del 19 de febrero de 2014, en una
operación en la que invirtió u$s 19.000 millones. Precisamente, el muchachito
de la cara oval fue el receptor, este jueves, de millones de recados destinados
a sus progenitores, hermanas y primas.
Tal parece que
en su nuevo menú de Reglas & Condiciones, Whatsapp exige que el usuario le
deje librados a esta compañía todos los datos personales para que sus
especialistas puedan operar a su antojo con ellos. Lo que consiguió aterrorizar
a quienes alcanzaron a leer a tiempo estas cláusulas abusivas.
Según parece,
el éxodo de Whatsapp será masivo, similar a una estampida con el correr de las
horas. Principalmente, por las advertencias de los pocos que alcanzaron a leer
los nuevos términos para usar este aplicativo y rechazarlo de plano, en
beneficio de Telegram. O bien de “Signal”, una alternativa sugerida por el
experto Javier Smaldone.
NdR, 7 de enero
de 2021.