Cierre de año incierto y porvenir en suspenso

Si algo sobra en la cartera educativa es la incertidumbre. Muchas dudas y ninguna certeza, respecto a la continuidad de las mesas de exámenes a fin de año. Lo mismo que la recuperación de clases durante enero y febrero próximos. Esto para no mencionar cuándo y cómo será la apertura del ciclo lectivo 2021.
Hace 5 años SOCIEDAD

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F.P.

La interminable “plancha” que hicieron los rangos medios y los más elevados en la jerarquía de Educación explica el pandemónium que registran las mesas de exámenes para este fin de año. Principalmente en el nivel secundario y superior, en los que la incertidumbre se proyecta igualmente hacia el inicio del ciclo lectivo 2021.

Mientras el titular de la cartera, Matías Cánepa, le presta el cuerpo a convenios entre municipios y la Universidad Nacional de Salta (Ver Link artículo “Un faltante de mención”) en los terciarios tambalea la toma de exámenes al final de año. Es que, ante la casi absoluta ausencia del personal administrativo cuya precarización fue excusa para “ahorrar” en la cuarentena, un gran porcentaje de alumnos no alcanzó a inscribirse.

Este factor se agrega a los demás que componen la bola de nieve ya echada a rodar, en la que también se aprecian los interrogantes de mayor dimensión. Entre ellos, la endeblez del procedimiento para recuperación de parte de los contenidos no dictados este año y la inverosimilitud de la “presencialidad” anunciada para el ciclo lectivo 2021.  

Respecto al primero de los mencionados, el proyecto tiene como meta que los alumnos practicantes de los terciarios, vayan a domicilio a los estudiantes de primaria que no tuvieron contacto con las instituciones y les hagan un acompañamiento pedagógico individual. Con lo cual posibilitarían, en teoría, remontar en estos dos meses de vacaciones lo que no “vieron” en todo este año.

Como buscando darle una apariencia de cientificidad a este asunto, la idea es que los alumnos de terciarios realicen estas prácticas, asistidos por un psicologo y un psicopedagogo. Tal fue la proposición extendida desde Dirección de Educación Superior de la cartera que aún tiene al frente a Cánepa. “Sino, recursen todo el año”, les advirtieron con la evidente intención de clarificarles las opciones.

Por otro lado, desde la Secretaria de Planeamiento deslizaron la intención de considerar  acreditada las prácticas a aquellos estudiantes del terciario que cumplieron estas labores vía Zoom. Aunque a mitad de esta semana Educación adelantó que hay rechazo en el aire a toda práctica que no contemple “presencialidad”.  

A esto último se suma que los alumnos de terciarios se oponen a este programa de “recuperación”, debido al riesgo físico e higiénico que implica concurrir a una casa extraña, con el fin de asistirá a un pibe al que ni siquiera se conoce. Más el riesgo de contagio en el rebrote de coronavirus, el cual genera sofocadas reacciones de terror en los médicos de los principales centros de salud salteños.

Pero de estas excursiones rumbo a lo desconocido, podría pasarse a la reapertura de establecimientos con “burbujas para 6”. Es decir, los dispositivos de vidrio cuya sanitización es tan imprescindible como onerosa para que sea efectiva la preservación de educadores y educandos. Ello denota que ni siquiera a nivel jerárquico existe una idea aproximada y susceptible de ser contrabandeada como solución.

Claro que la desinversión absoluta que hubo en 2020 en el aspecto edilicio de los establecimientos educativos los sitúa, más bien, cerca del cierre, antes que de la posibilidad de albergar al alumnado desde marzo próximo. Así lo adelantaron desde este Ministerio al personal jerárquico de cada institución. Como alternativa, insinuaron que estas clases en “burbuja” podrían dictarse en Iglesias, centros vecinales y clubes de barrio, en caso que suceda lo inminente: el cierre de escuelas y colegios.  

Por estas horas, lo único que parece inconmovible en el ánimo de los funcionarios de esta cartera es esa suerte de estado “zen” y la dinámica al inhalar y exhalar, heredado de esos cursos de new age al que son afectos muchos de ellos. Más el concepto “bullrichiano”, vinculado a convivir con la incertidumbre. De alguna utilidad en la planificación de acciones para un período en que la fecha indeclinable de largada será el 1 de marzo. Pero también podría ser el 1 de abril. O bien, el 1 de mayo. Quien sabe. Ni siquiera nosotros.

Link:

https://www.notaderedaccion.com.ar/noticias/id-1319_Un-faltante-de-menci-n

NdR, 17 de diciembre de 2020.