Por: Federico
Pérez (*).
Los reporteros
metropolitanos enfocaron la atención en Dylan, el collie que todas las mañanas
sacaba a pasear Alberto Ángel Fernández, hasta este sábado en que fue impulsado
como candidato a Presidente de la nación por el Frente Patriótico. El bautizo
de este can con el nombre de uno de los padres fundadores del rock no es una
casualidad: el postulante es un gran admirador de este género. Particularmente,
el nacional.
Fan declarado
de la etapa fundacional de esta expresión artística, la abrazó con toda pasión
desde su juventud, a partir de la admiración por el trabajo de Los Gatos,
Almendra y Manal. “El primer disco que compré en mi vida, se lo comenté el otro
día a Lito Nebbia, era un simple de RCA (NdeR:
sello discográfico que editaba discos en vinilo) que tenía un círculo amarillo
en el medio y tenía ´Sueña y corre´ y del otro lado tenía ´Hombre de ningún
lugar´”, le dijo a quien esto escribe, acerca de la primera de las tres bandas
mencionadas, pilar del rock argie.
Incluso, en esta
entrevista de fines de 2017, el propio @alferdez se definió como resultado de una
mezcla cuyos ingredientes son “los poemas de Whitman (NdeR: Walter, escritor neoyorkino del siglo XIX), la música de Bob
Dylan y Joan Baez, o la de Spinetta y Nebbia, y también la ideología de Perón y
de Guevara”, dijo en esta charla informal para Punto Uno TV. Respecto a su
pertenencia geográfica -lo cual no es dato menor- remite a Villa del Parque, a 8
cuadras del club de sus amores, Argentinos Juniors.
En la vecindad,
Fernández también recordó que tenía como vecino y “estaba cerca de Pappo” a
quien escuchaba seguido a partir de su desempeño en Los Gatos, la banda fundada
por Lito Nebbia (su amigo personal), a quien había reemplazo en guitarras tras
la partida de Kay Galifi a Brasil.
Con el tiempo, ya
mudado a un departamento en Santa Fe y Coronel Díaz, su descubrimiento fue una
disquería, tal vez, llamada “La Roca Viva”. Fue en una ocasión en la que
caminaba rumbo a la facultad de Derecho de la UBA, cuando la avistó y se
percató que tenía a la venta “los discos que Nebbia editaba desde México,
entonces me compré todos sus discos en el exilio”. Una admiración que el actual
candidato presidencial por el Frente Patriótico mantiene, cultiva y reivindica
como inspiración.
El éxodo de
músicos argentinos que se produjo en los años 70 fue otra gran pérdida cultural,
dado que “a muchos se les perdió el rumbo, como a Aquelarre (NdeR: un seleccionado que integraron
Rodolfo García, Héctor Starc, Emilio Del Guercio y Hugo González Neira), Roque
Narvaja”. Y en cierta manera Manal, cuyo guitarrista Claudio Gabis, hoy
radicado en España, es otro de sus grandes amigos, lo mismo que el ex frontman
de Vox Dei, Ricardo Soulé.
Imágenes: Punto
Uno TV.
(*) NdeR, 19 de
mayo de 2019.