#Aguaray
#Intervención #Nombres
F.P.
Una sucesión de
nombres U y R ya rankean para la designación, veloz como el refucilo, que el
Ejecutivo provincial tiene a simple firma del correspondiente instrumento legal
para completar la intervención a Aguaray. El consuetudinario Matías Assennatto
y hasta Carlos Morello, dos nombres que el ala urtubeista –la que nunca relegó predicamento
en la gestión Sáenz- suele mencionar para cumplir las más variadas tareas,
fueron las alternativas barajadas. Claro que no, las únicas.
El ex
Secretario de Salud, Francisco Marinaro Rodó, un dirigente U con amplio
conocimiento del ideario social norteño, fue otra de las opciones que le dieron
a elegir al saenzismo en el casting para el Ejecutivo de Aguaray. El galeno,
incluso, hacia febrero de este año generó algunos celos en las carteras
provinciales de Salud y Desarrollo Social, ya que visitó por su cuenta
comunidades originarias en Rivadavia, aquejadas por la desnutrición infantil
para tomarles peso y masa corporal.
Un dato a no
perder de vista en medio del zafarrancho político norteño es que, además del
escarnio mediático al todavía intendente Jorge Prado, el hallazgo más reciente
fue que este municipio arrastraba “problemas de finanzas”. Lo cual hace más
notable, y curioso, el capital político que a 10 meses de gestión pone en
disputa el saenzismo (Ver artículo “Los riesgos de una gestión senescal”, NdR
15 de octubre de 2020) en la antesala de un venidero año electoral.
Otra de las
mencionadas para cumplir funciones homólogas fue Edith Cruz, antecesora de
Verónica Figueroa en Desarrollo Social, también, con un cierto paneo de la
complejidad que implica la política de Aguaray. Y hasta el todoterreno Roque
Mascarello fue una de las variantes puesta en vidriera desde el ala U, a fin
que el saenzismo defina sus preferencias.
Con la eyección
de Prado, concretada con malas artes y fundamentos normativos escuálidos, la
reconfiguración del norte provincial podría asemejarse al panorama de
inestabilidad sociopolítica que se dio a fines de los años 90 (Ver artículo “El
noventismo vuelve a semblantear en Diputados”, NdR 13 de octubre de 2020). El
componente que faltaba –los hidrocarburos- se completó en las últimas horas,
luego del trinitotoluénico decreto 662/2020 que le dio a la no menos polémica
petrolera “china” High Luck Group 25 años más para la explotación petrolera en
el pozo “Los Blancos”.
Ello, pese a la
negativa de una parte importante del propio gabinete saenzista, no sólo ante la
refractaria decodificación gestual proveniente de la representante de esta
firma oriental, la ex ministra U, Paula Bibini. Sucede que HLG arrastraba un
rosario de incumplimientos y un enorme pasivo ambiental en el área bajo
exploración “Chirete”, luego de una contaminación de napas subterráneas
verificado a mediados de 2019.
Por el lado del
romerismo, uno de los nombres pontificados para cumplir este rol de
suplantación institucional en Aguaray es el ex intendente mercedino, Juan Angel
Pérez. En tanto, del ala que de a poco asoma como complementaria de este último
sector, el actual diputado provincial Oscar Mario Ángel se agrega al resto de
la nómina. Un listado que, según se prevé, podría adoptar dinámica de puerta
giratoria en el caso –bastante probable- que cualquiera de los nombramientos
vaya demandando un recambio con el paso de los meses y los siguientes años.
Crédito
fotográfico: FM Cable a Tierra.
NdR, 16 de
octubre de 2020.