#DeudaProvincial
#Títulos #Canje
M.R.
El gobierno
salteño preanunció un clima propicio para renegociar su deuda con el exterior,
a partir del gran éxito anunciado este lunes en el Museo del Bicentenario por
el Gobierno nacional y con un ojo en lo que logre provincia de Buenos Aires.
Desde el clima previo (ver artículo “Lunes: Fernández junto a gobernadores”,
NdR 30 de agosto de 2020), el pasivo bajo legislación extranjera que arrastra
el Estado provincial largó en el noveno mes en de mejor escenario para una
reestructurar más de u$s 393 millones.
El ministro de
Economía, Roberto Dib Ashur, se expresó en tal sentido respecto al canje que se
propondrá a bonistas internacionales sobre los títulos con vencimiento que
estaba pautado para 2022, 2023 y 2024, le dijo este martes a FM Profesional. Con
el anuncio del lunes en la ex Aduana Taylor, otro parámetro a tener en cuenta
será el de provincia de Buenos Aires, la que extendió hasta el 11 de septiembre
la negociación con tenedores de títulos provinciales.
Un contexto en
el cual, Salta pondrá el énfasis en proponer un canje por nuevos títulos que
estiren los plazos para la cancelación del capital y merma en los intereses.
Además, Dib Ashur adelantó que esta posibilidad, además de ofrecerle un respiro
a las finanzas provinciales le pondría al alcance créditos de organismos
internacionales para impulsar la producción gaucha.
Al respecto, el
integrante de la gestión Sáenz recordó que –previo a la declaración global de
la pandemia- ya se hicieron sondeos respecto al perfil de los bonistas que
poseen títulos de deuda salteña. En tanto, luego de la sanción legislativa del
pasado 30 de julio para habilitar la renegociación, se comenzó este
procedimiento cuyo objetivo es la reprogramación de tales pagos nominados en
moneda extranjera.
El titular de
la cartera provincial distinguió que el punto de interés de los tenedores de
títulos estará dado, particularmente en función de la recaudación impositiva,
aspecto en el cual Salta es uno de los distritos del país con mayor
regresividad. Es decir, en el que los sectores con ingresos medios y bajos
serían quienes carguen con el peso de este eventual nuevo compromiso de pago
con el exterior, de mantenerse el actual esquema.
Crédito
fotográfico: Crónica del NOA.
NdR, 2 de
septiembre de 2020.