Gendarmería Nacional desplegó, desde las primeras
horas de este sábado, un importante refuerzo de sus miembros en las márgenes
argentinas del Río Bermejo a la altura del paso fronterizo Aguas Blancas y sus
inmediaciones. El objetivo de esta operación, el que comenzó en la tarde del
viernes y continuó desde las primeras horas del sábado, se hizo para un mejor control de la circulación
clandestina transfronteriza entre el Estado Plurinacional de Bolivia y la
Argentina.
Desde el jueves 13 de agosto, el gobierno de la
Provincia de Salta verificó una significativa baja en las aguas del Río
Bermejo, cuyo escaso caudal de agua produjo un incremento del movimiento de
personas sin los controles obligatorios decretados por el Estado para todo el
país. Al notar el fenómeno, las autoridades locales advirtieron un particular
descontrol en dicha zona fronteriza, lo que motivó que el gobierno nacional
enviara la ayuda necesaria para tener una mayor presencia de gendarmes que
contribuyeran a restablecer el movimiento normal de personas y mercaderías.
En función que esta zona está caracterizada por relaciones,
intercambios y cotidianidad económica, cultural, familiar y social, las
restricciones impuestas por el COVID-19 así como por los recientes rebrotes de
contagios, han generado efectos locales que requieren un abordaje específico de
parte de las autoridades provinciales y nacionales. Fue en ese marco que la GNA
dispuso tal despliegue de mayor cantidad de personal para controlar la anómala
situación y para devolver la mayor normalidad a la región aún bajo la
excepcional situación impuesta por la pandemia.
Por consiguiente, el trabajo de la Gendarmería seguirá
incrementando el control del cumplimiento de las normas vigentes y el
acatamiento de las habilitaciones, excepciones e impedimentos a la circulación
de personas y vehículos decretadas mediante el DNU 297-2020 y sus posteriores
modificaciones.
NdR, 15 de agosto de 2020.