En el tramo
final de la semana, los pobladores de la denominada triple frontera confirmaron
que la cuestión viene espesa, debido a la falta de respuestas de autoridades
locales y provinciales hacia sus reclamos. En la intersección del río
Pilcomayo, en Santa Victoria Este (departamento Rivadavia), el dirigente Abel
Mendoza confirmó que continuará la toma de la Municipalidad, gobernada por
Rogelio Nerón, durante este viernes.
A pesar de
pertender a la misma etnia wichi, los achaques al Jefe comunal se dieron ante
la insatisfacción a las demandas de los vecinos de su propia comunidad. Pese a
las advertencias que podría haber represión policial, Mendoza soslayó este
anticipo por parte del comisario. En un pedido al Gobernador Sáenz, el
dirigente ratificó que “seguimos padeciendo la escasez de agua potable, los
módulos alimentarios que no están llegando, los recortes al ticket por $ 300 mensuales
que se interrumpieron”, enumeró.
A su vez,
concluyó en un cierto hartazgo en cuanto a la falta de atención a estas
demandas, por parte de las autoridades locales. Aunque Mendoza advirtió que “vamos
a seguir, estamos dispuestos a entregarnos a la justicia”, cuando llegue la
orden correspondiente de desalojar por la fuerza estas dependencias
municipales.
Al caer la
noche en este paraje del norte provincial, la resolución ya había sido
consensuada entre los miembros de la etnia wichi de continuar con esta
modalidad de protesta, sin embargo confiando que alguna señal para arribar a un
acuerdo podría darse durante las próximas horas.
“A nosotros
nunca nos toman nuestros reclamos”, justificó Mendoza en una entrevista con el
colega Daniel Ávila, “vamos a ofrecer nuestra cabeza, ya son más de 530 años
que estamos padeciendo que nuestros derechos sean ignorados”. En la cuarta
jornada de toma del edificio municipal, Mendoza describió como “un total
abandono” por parte del intendente Nerón en cuanto a las tareas necesarias que
cumplir en esta función.
Crédito
Fotográfico: Daniel Ávila.
NdR, 30 de
julio de 2020.