La justicia
estadounidense dio los primeros pasos en el juicio a David Hines, acusado de
lograr de manera fraudulenta u$s 3,9 millones del Programa de Protección de
Pago. Este es el plan que la administración con sede en Washington DC puso
en marcha con el fin de minimizar los
efectos de la pandemia de COVID-19 en el mercado laboral
estadounidense.
Mientras la
prensa internacional conjeturó que los millones cosechados –unas 40.000 IFE- a
través de estos supuestos engaños habrían tomado forma de un auto Lamborghini,
el habitante del estado de Florida carga con diversos achaques legales. Tales
como presentar "numerosas declaraciones falsas y engañosas sobre los
gastos de nóminas" para tramitar la solicitud de préstamos por alrededor
de 13,5 millones de dólares, hechos a nombre de diferentes compañías, aseguraron
los fiscales del caso.
De acuerdo a los pesquisas que indagaron sobre Hines, luego percibir la suma
que pidió, no solo "no realizó los
pagos de nómina que reclamó", sino que abonó cerca de 318.000 dólares por
un Lamborghini “Huracán”. Además, parece que gastó parte de ese dinero en
realizar otras compras en diferentes comercios de lujo.
Por ahora, Hines compareció ante un tribunal de Miami el pasado 27 de
julio acusado de fraude bancario, declaración falsa y participación en
transacciones de ganancias ilegales. En caso de hallarlo culpable de todos los
delitos, David Hines podría ser sentenciado a un máximo de 70 años de cárcel, según
apuntó este miércoles el periódico The New York Times.
NdR, 29 de
julio de 2020