Por: M.
Rocamora
El Fiscal
federal Carlos Amad recomendó el dictado de una medida de no innovar en el
cementerio de la Santa Cruz, en nuestra capital, a fin de evitar que se
obstaculice una investigación en curso por delitos contra la humanidad. El
funcionario realizó este pedido con carácter de “urgente”, con el objetivo que
se impida a la Municipalidad de la Ciudad de Salta el cavado de fosas comunes
para albergar posibles muertos por coronavirus.
Amad encendió la
luz amarilla en esta necrópolis capitalina, principalmente en la “zona C” del
predio y “hasta tanto se diluciden los hechos denunciados” en cuanto a
desaparecidos en nuestra provincia, en el período 1975-1983. Tal como lo
adelantase NdR (ver artículo “Importante objeción al cavado”), este jueves se
libró este pedido de “no innovar” en el mencionado camposanto donde numerosos
testimonios sitúan la posibilidad de hallar restos de desaparecidos a mitad de
los años 70.
Por ello, el
Fiscal exigió que “se notifique a las autoridades del cementerio a los fines
que se tomen las medidas del caso para el cumplimiento de la medida y el debido
resguardo del lugar”. En este escrito, Amad adjuntó el anuncio hecho desde el
Ejecutivo municipal respecto al poceado en el interior de algunas necrópolis,
publicado en el diario familiar de la Jefa comunal, junto con cuatro croquis
realizados en base a testimonios que especificaron los sitios donde se habrían
enterrado cadáveres de vecinos asesinados por la represión de ultraderecha.
En este
contexto, el funcionario del fuero federal recordó que la causa “Fronda y
acumuladas”, a cargo del Tribunal Oral Federal de Salta, hacia las fojas 6 y 8,
cuenta con el relato del testigo Rubén Américo Molina. El empleado del
cementerio aseguró que una noche vio camiones Unimog –como los utilizados por
las Fuerzas Armadas- ingresando al cementerio, tripulados por personas armadas
y perros.
Molina precisó
que, junto a un compañero de trabajo enterraron varios cajones en una fosa ya
cavada, ubicada en sentido noreste de la parte trasera, del panteón del Centro
Argentino. Estos datos permitieron la elaboración de uno de los cuatro croquis
que Amad insistió entregar lo más rápido posible a los actuales encargados de
los cementerios públicos, con el fin de evitar la destrucción de posibles
pruebas en esta causa.
En tanto, el
croquis confeccionado en torno al testimonio de Silvano Benancio Gutiérrez (a
fojas 46) contribuyó igualmente a la hipótesis “que se trataba de una fosa
común vinculada con el objeto de esta investigación. Además, precisó que los
cajones a los que se había referido Molina eran del tipo de “los que entrega la
Municipalidad” a las personas de menores ingresos.
En este
contexto, Gutiérrez rememoró que el encargado de cementerios de aquel entonces
había indicado que los cuerpos enterrados a un metro y medio de profundidad
eran de “personas que habían participado en la lucha subersiva de Tucumán”. De
todas maneras, las excavaciones debieran profundizarse, ya que en una ocasión
anterior en uno de estos procedimientos fue hallada una moneda de curso legal
del año 1975. Indicio que podría fortalecer esta suposición investigativa.
Por todo esto,
Amad emitió la advertencia, recogida este jueves por NdR, que “surge como
verosímil que la Fosa Común del Cementerio de la Santa Cruz podría encontrarse
en el Sector C”. En cuyo caso, consideró “necesario continuar con la
investigación sobre el sitio excavado en el año 1984, en particular en los
espacios circundantes”.
NdR, 16 de
julio de 2020.