Importante objeción al cavado

El operativo CASE 580 capitalino, a lo mejor interfiera con una investigación en curso en la justicia federal. A fin de evitar que el primero desbarranque a la segunda, este jueves se pedirá el libramiento de un oficio que anticipe sobre esta causa de DDHH en desarrollo. Un adelanto respecto a esta polémica que se dio en la semana.
Hace 6 años ESTRADOS

Por: Federico Pérez (*).

El ánimo tumulario que se aprecia en el ámbito capitalino, con retroexcavadoras CASE y sus chimeneas resoplantes, tal vez se tope con una presentación que lo tranquilice. NdR supo acerca de un oficio que ingresaría este jueves en la justicia federal, tendiente a que envíe un exhorto a la Municipalidad de Salta por la preservación de una necrópolis de nuestra ciudad como reservorio de elementos de prueba, en una causa por delitos contra la humanidad.

Se trata de la representación legal de Brunilda Rojas, la que ejerce la abogada Tania Nieves Kiríaco y que según supo este medio interpondría este escrito con el objetivo de no alterar terrenos del cementerio de la Santa Cruz hasta tanto no sea peritado. Hasta allí se deben rastrear restos humanos, correspondientes a ex detenidos-desaparecidos en el interregno comprendido entre los regímenes de la Triple A y la última dictadura cívico-militar.

Lo cual presupone que las retroexcavadoras que alista la gestión titirromerista para delinear cenotafios ante eventuales fallecimientos por COVID-19 tendrían que aguardar, al menos si se habían programado en la mencionada necrópolis. Si bien, desde el Centro Cívico Municipal anunciaron el operativo de contratación de maquinarias, el apresuramiento por ponerle el moño a esta millonaria contratación directa sólo alcanzó a indicar, en un primer momento, que los pozos se realizarían en “cementerios” de nuestra ciudad, y luego especificaron que sería en el de San Antonio de Padua. Aunque en este exceso de imprecisiones conviene siempre actuar por anticipado.

El 9 de marzo pasado, Kiríaco hizo reserva y requirió en el fuero federal sobre información  histórica acerca de “los libros del cementerio de la Santa Cruz, o cualquier otro dato de interés como documentación relevante durante el período 1975-1983” (Ver facsímil), relativa a este camposanto como depósito óseo que permitiese identificar a algún desaparecido de aquellos años por la represión de ultraderecha.

En esta solicitud, la letrada fundamentó dicha necesidad en “recuperar datos de ese período”, en función de la meta por “determinar el lugar donde fueron inhumados los cuerpos de los detenidos desaparecidos de Salta”. En el carril opuesto, la gestión municipal capitalina refrendó su intención de practicar pozos en este mismo terreno y acondicionar huecos para el depósito de eventuales decesos por coronavirus.

Un anuncio ante el que, por cierto, no escasearon hipótesis formuladas en atención a que esta disposición capaz de cristalizar el espinazo de miles de prójimos, efectivamente persigue alguna meta de insuflar inquietud para la ulterior instalación de un crematorio en nuestra ciudad. Esta última, iniciativa que trasciende las advertencias de los ecologistas por el previsto grado de contaminación de napas que podría generar.

En este contexto, se intentó vertebrar lo del párrafo anterior con el alerta dado por la alcaldesa, Bettina “Titi” Romero, en cuanto a un escenario en que hubiese circulación comunitaria de coronavirus en nuestra ciudad. Más la resolución que erizó el arco superciliar, debido al rótulo de “urgente”, rubricado por el funcionario capitalino Aroldo Tonini, a cargo de la Secretaría de Servicios Públicos y Ambiente.

A contramano de quienes cultivan la humildad, el despreocupado Tonini señaló que tiene  "los dos cementerios municipales a mi cargo”, dijo, no en alusión a NdR, sino a sí mismo. El Secretario municipal admitió, a medias, que el hecho de referirse a fosas comunes “genera escozor”, aunque a velocidad del rayo se restituyó en el entusiasmo inicial y ponderó que “hay que prever parcelas para que haya lugar disponible”. Hospitalidad con los difuntos por pandemia.

(*) NdR, 16 de julio de 2020.