Las
indefiniciones del albertismo en cuanto al monitoreo del comercio exterior
ofrecieron en bandeja un festín al rubro que exporta granos, sobre todo a los
envíos realizados sin declarar. Este martes, la senadora nacional por Mendoza,
Anabel Fernández Sagasti, igual avisó que “el Presidente sigue esperando
alternativas por Vicentín, que aparecen en los medios pero nadie se las lleva
en concreto”, dijo a El Destape Radio.
El anticipo de
la legisladora galvanizó la apreciación del propio mandatario, quien este lunes
pidió “que alguien diga cuál es la alternativa”, mientras la algarabía en el
sector agroexportador es inconmensurable. A tal punto que algunos legisladores
como el salteño Martín Grande se animan a vislumbrar multitudes el 9 de julio
pasado, casi en imitación a aquel Karl Marx del Manifiesto Comunista que
avizoraba un avance de la izquierda en Europa (cuando en realidad se encontraba
en la lona).
Más templado,
aunque no por ello pisando una baldosa más cómoda, Alberto Fernández intentó
tranquilizar a los u$s 3,5 millones que embolsan por año los agroexportadores
por enviar granos en negro al resto del mundo (Ver nota “El caso Vicentín bajo
la lupa salteña”), y se refugió en que sus conocidos “saben que no soy un loco
suelto, no ando con una chequera de expropiaciones”.
No muy lejos en
el tiempo, aunque un tanto tapado por otra información más estruendosa en
palabrerío, el área fronteriza del norte argentino tuvo una cobertura destacada
en ciertos medios de prensa que encendieron el alarma por la cantidad de
divisas que fluye en esta región. Uno de los recientes informes, recogido por
Télam, Infobae y La Voz se refirió al operativo efectuado dos días después de
la marcha al Monumento a Güemes, en el que Gendarmería incautó en Tartagal más
de $ 2 millones y u$s 9.000 en dos camiones.
En dicho
procedimiento en el kilómetro 1443 de la ruta nacional 34, vía que emancipa a
unas 20.000 toneladas de soja por año que luego rumbean hacia el Pacífico, el
Escuadrón 52 de Gendarmería interceptó a un camión Mercedes transportando un
salvoconducto de $ 2.180.000 y un semirremolque con 9 mil dólares. Ambos fuera
del alcance visual de cualquier desprevenido.
Los hallazgos
sorprendieron a estos medios metropolitanos, al notar que el cargamento iba sin
la documentación correspondiente y sedimentaron el flujo de otros vehículos de
gran porte trayendo “de manera ilegal millones de pesos” por esta ruta nacional.
En un resumen preliminar, tales informes calcularon que en diferentes
operativos fueron secuestrados en poco más de 20 días $ 40 millones que tenían
como terminal diversas oficinas o “cuevas” en Ciudad o provincia de Buenos
Aires.
NdR, 13 de
julio de 2020.