El destino de tanto derroche

Una nueva aproximación al panorama de la todavía estatal Aguas del Norte deja sobre el tapete la inducida dirección hacia el pantano. El salto en la variable de los costos, tal vez alcance a explicar el tarifazo. Aunque el asunto sigue, mucho más allá.
Hace 6 años SOCIEDAD

F.P.

La venia privatista para Aguas Transparente S.A.S., proyectada heredera de la estatal Aguas del Norte viene de la mano de sueldos gerenciales millonarios y grandes brincos en la facturación de insumos. Todo esto contrapuesto al tarifazo consignado en las boletas desde principios de 2020 y el cada vez más extenso catálogo de reclamos por el paupérrimo “servicio” y pérdidas acuíferas en diferentes sectores de esta capital, más otras ciudades del resto de la provincia.

Previo a las revelaciones periodísticas sobre tejes y manejos con la mencionada compañía AT S.A.S. –bendecida con el visado de una parte del oficialismo provincial-, los chispazos en el Ejecutivo ya se dieron a raíz de la errática conducción estatal que mora en España 887. Allegados a la sede gubernamental de Avenida de Los Incas, sindican al ministro Sergio Camacho en la condición de no muy amable polemista con Luis García Salado, un todo terreno del saenzismo designado en COSAySA. 

Al parecer, el titular de la cartera de Infraestructura habría cuestionado una notable trepada en el precio de algunos insumos, propuesta por García Salado para el tratamiento que convierte a este fluido en apto para consumo humano. En particular, la cotización de $ 11 por cada litro (más IVA) de hipoclorito de sodio al 8 % que pasó la empresa tucumana Limpiomat, cuyo titular es el empresario Aldo Cisint.

La dilatación de pupilas con que Camacho repasó los números acercados por García Salado se explicaron en que Limpiomat es la misma proveedora que, hasta enero de 2020, cotizaba este mismo insumo en menos de $ 5 por cada litro de hipoclorito de sodio. Según los trascendidos que recolectó este medio, el razonamiento del Ministro apuntó a que por más pandemia, cuarentena, devaluación o posible venta de Lionel Messi al Manchester City, difícilmente se podría presentar este causal para darle un envión al tarifazo de comienzos de año. Aún cuando los ulteriores reclamos por insolvencia de parte de los usuarios asfaltase la excusa privatizadora.

De acuerdo a estas versiones, los balbuceos de García Salado fueron aún más enclenques que las excusas ofrecidas a medios de prensa coacheados previamente para no incomodarlo, cuando una semana atrás intentó retratar la quiebra hacia la cual parece encaminarse, perpetrada bajo su propia conducción.

Igual o menos convicción, exudó el presidente actual del directorio de COSAySA (más conocida como Aguas del Norte) en su vano intento de justificar los $ 400.000 pagados al gerente Normando Fleming. Quien a su vez, es la cara visible de Aguas Transparentes S.A.S.. Pero no la única. 

Por caso, es cierto que Fleming viene heredado desde al menos el año 2009 en esta empresa. Sin embargo, ello no alcanza a explicar el manchancho administrativo con que la actual gestión le cargó a la empresa estatal, desde enero de 2020, con una quincena de flamantes gerentes, cuya recompensa pecuniaria supera los $ 200.000 mensuales.

En síntesis, cabe aclarar que al conocerse respecto al nombramiento de nuevos directivos, el esotérico incremento en sus costos operativos y la inscripción de Aguas Transparentes en las gateras, apresuró la difusión de una dinámica de tareas en campo que sólo son aparentes. Con inversión en infraestructura para la prestación del servicio de cloacas y agua potable, la que en muchos casos se le había entregado casi en 95 % de finalización, la gestión García Salado apenas si movió los hilos para publicitarlas.  

NdR, 10 de julio de 2020.


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