Por: Belisario Mendieta
(*).
A pesar de los
reiterados anuncios del Ejecutivo provincial sobre el despliegue de controles y restricciones para el acceso al microcentro,
la verdad es que, en la experiencia de un equipo de NdR, fueron de todo menos
eficaces y útiles.
Algunos medios
afines al oficialismo mostraron en su agenda la frase que "Salta entre las
mejores provincias que manejó la pandemia", pero según lo visto durante
todo el mes de junio y comienzo del actual, la verdad es que este derrame de
entusiasmo parece no condecirse con un distrito en que el manejo de la
situación apareció no tan virtuoso como tan generosamente le endilgaron en
aquellas oportunidades.
Para ser
precisos, los únicos que controlan en el transporte urbano son los inspectores
de SAETA al "verificar" si se realizó el pago del pasaje con la
opción de que te lleguen a revisar hasta 2 veces en menos de 4 paradas para no
cometer un falso positivo, por las dudas. La presciencia policial ha sido casi
nula en los trayectos de colectivos desde que Salta volvió a Fase 2 pero donde sí
se mostraron los muchachos son en las arterias para entrar al centro de la
ciudad, con vallados y un número importante de efectivos. Lo que llama
sorprendentemente la atención es que cualquier auto de vecino pasa y el pedido
del permiso de circulación brilla por su ausencia. Esto se puede ver en cruces
como Belgrano y Sarmiento o Belgrano y 25 de Mayo.
Para tener en cuenta.
Al comienzo de
la pandemia en nuestro país, Salta era una de las 7 provincias que imponían
restricciones al paso y estrictos controles sobre las rutas provinciales con
personal médico y de seguridad pero los contagios aumentaron y de a poco la
situación parece descontrolarse, dicha suposición es en base a los comentarios
del gobernador y del gerente del Hospital del Milagro que ambos no descartan la
posibilidad de circulación comunitaria.
Con la
tradicional conferencia de prensa de este martes por la mañana, tanto Matías Posadas
(Secretario General de la Gobernación) como Ricardo Villada (Ministro de
Gobierno) reiteraron en diferentes ocasiones un mismo mensaje “Como dijo el
Gobernador Sáenz, vamos ser implacables con el control en las fronteras”.
Palabras más palabras menos, la idea es, estamos controlando, guarda eh!
Para ser justos
donde sí se están monitoreando es en los accesos a los supermercados con la
modalidad de los números par e impar como se hizo en el pasado y que resulta
descompresor para las filas que se hacían antes para poder ingresar.
Retomando lo
anterior, es extraño que las pocas veces que se nos exigió el permiso y la
considerable cantidad de transeúntes por las calles del micro centro de la
ciudad que si no fuera por los vallados se podría pensar que se volvió a una
especie de normalidad a la europea. Tal vez el error está en la forma que
comunica el Grand Bourg sobre sus medidas y también, por qué no, en como las
ejecuta donde los resultados empiezan a fallar agravándose aún más la
situación.
(*) NdR, 7 de
julio de 2020.