Casa Rosada
ratificó este lunes el nuevo pago del IFE, a través de un bono de $ 10.000 que
volverá a dar cobertura a 9 millones de argentinos, demandantes de algún
paliativo por encontrarse en la informalidad laboral e impedidos de realizar
trabajos por la cuarentena. La confirmación fue dada este lunes por la
directora ejecutiva de la ANSES, María Fernanda Raverta, junto al secretario de
Política Económica, Haroldo Montagu, y la directora nacional de Economía y
Género, Mercedes D’Alessandro, ambos de la cartera de Economía.
La titular del
organismo previsional resaltó que este segundo tramo a pagarse en junio irá a
cada grupo familiar inmerso en alguna “dificultad y de mucha complejidad
económica y social”. Raverta recordó que el momento actual se encuentra
atravesado “por esta crisis humanitaria que trasciende las fronteras de nuestro
país”, por lo que el Ejecutivo nacional decidió privilegiar el resguardo de
millones de ciudadanos comprendidos en esta franja social.
La titular de la
ANSES ratificó que no se precisará de una nueva inscripción y “el que cobró va
a volver a cobrar: la idea es reforzar en función de que se va extendiendo esta
pandemia”. En tal sentido, destacó que en función de la instrumentación del IFE
el mes anterior este organismo consiguió mejor coordinación para el turno de
junio, por lo que “se buscará comprimir
la extensión del calendario de pago, pero priorizando la vía bancaria y con
transferencias para no generar aglomeraciones en la sedes de cobro: el objetivo
es compatibilizar la urgencia y la necesidad con el cuidado de todas y todos.
Al igual que el
beneficio liquidado en mayo, a partir del 8 de junio el IFE será depositado de
acuerdo al mismo cronograma que las Asignaciones Universales por Hijo y
Embarazo hasta el día 22 de junio. Mientras que desde el 23 de junio y hasta el
6 de julio se le depositará al resto de quienes eligieron cobrar el beneficio
por CBU y se les depositará también en cuenta a aquellos beneficiarios que
cuentan con CBU pero habían optado por otro sistema de cobro al momento de
elegir la modalidad de pago.
A su turno, Montagu
resumió que con el IFE “evitamos que entre 2,7 y 4,5 millones de argentinos y
argentinas caigan en la pobreza”, mientras que el impacto social es cercano al
90 % en el primer decil de la población. O sea, “9 de cada 10 personas están
cubiertas por algún tipo de ayuda estatal”.
En tanto, D’Alessandro
indicó que este beneficio contribuyó a la paridad de género, ya que se fijó
como una “condición de que en el caso de que dos personas pertenecientes al
mismo hogar lo pidan el beneficio se le diera a la mujer” y de que las
empleadas de casas particulares pudieran acceder al beneficio pese a tener
trabajo registrado.
Como el mes
anterior, el IFE le corresponde a trabajadores y trabajadoras informales o de
casas particulares y a monotributistas sociales o de las categorías A y B que
cumplan con los siguientes requisitos: ser argentino nativo o naturalizado y
residente, con una residencia legal en el país no inferior a 2 años; tener
entre 18 y 65 años de edad; que el titular o su grupo familiar no tengan
ingresos provenientes de una prestación de desempleo, jubilaciones, pensiones o
retiros contributivos o no contributivos nacionales, provinciales, municipales
o de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, de planes sociales nacionales,
provinciales o municipales, o de salario social complementario.
El IFE sí es
compatible con el cobro de la Asignación Universal por Hijo, la Asignación por
Embarazo y el programa Progresar, y es asignado a un solo integrante del grupo
familiar priorizando a la mujer. Y viene en camino.
NdR, 1 de junio
de 2020.