La COVID-19 se
habrá originado en una formulación de laboratorio, el remdesivir como
paliativo, el Suplemento Mineral Milagroso (MMS) como cura o los tratamientos
del especialista ortomolecular Rubén Mülhberger pueden garantizar un destino
similar a la primera parte que designa a esa disciplina. Así que están los que
prefieren entablar esta ardua discusión contra la ciencia, o bien contra la
razón. Hasta que es enarbolado el puño lleno de verdades.
En contraste
con los indicadores epidemiológicos y las proyecciones en base a ellos, el
dirigente gremial Pablo Moyano prescindió de todo silogismo y advirtió que
Salta y Jujuy podría ser una región en la que habría posibilidad de
desabastecimiento por los destratos a los encargados de trasladar provisiones. “En
la frontera de las provincias Salta y Jujuy, en San Juan y en la ciudad de Azul”,
precisó geográficamente el adjunto de Camioneros como los distritos “donde las
autoridades realizan un abuso de autoridad y no valoran la labor de los
camioneros”.
El directivo de
esta organización demandó respeto para los trabajadores del volante y pidió que
dichas provincias y municipios cesen de “forrearlos”, encuadró de manera
cartesiana en una entrevista en el canal Todo Noticias. De todos los catastros
puestos bajo semejante ultimátum, el dirigente gatilló hacia el más duro e
histriónico, el mandatario jujeño Gerardo Morales.
En la provincia
ubicada en nuestra vecindad, detalló Moyano, los camioneros son obligados a
esperas de “hasta 10 horas”, antes de cargar o descargar mercadería. Lapso en
el cual muchos de estos trabajadores se verán inclinados para extender ofertas
de subvenciones a los respectivos encargados, pese a la cerrada negativa de los
segundos.
“Cuando llegan
a la provincia de Jujuy están hasta 10 horas esperando”, describió PM, un delay
al que no hesitó en encuadrar como “una
falta de respeto del gobernador y de otros también”. En comparación con esta
amansadora limítrofe, poco o nada propensa al aseo y al descanso, según la
indicación de las propias autoridades, “merecemos respeto”, recordó el
gremialista.
“Es el último
llamado de atención que hacemos al aire”, lanzó en este ultimátum Moyano. Y
en alusión a Gerardo Morales –también a sus émulos- determinó útil instarlo a rememorar que “los choferes llevan comida, los medicamentos, hasta el papel
higiénico". Y ya desprovisto de todo lenguaje de epidemiólogo, les recomendó:
“No jodan con los camioneros, todos tenemos nuestra paciencia. Nosotros no queremos desabastecer el país.
Estamos comprometidos con el gobierno nacional y con los argentinos de
abastecer cada ciudad y pueblo del país”. Pero…
NdR, 22 de mayo
de 2020.