Por ahora, Casa
Rosada parece pasar de largo de la invitación hecha por el sector especulativo
a lanzar bonos de cancelación, cuasimonedas o patacones. En cambio, lo que es
inminente es el lanzamiento del nuevo billete por $ 5.000 que comenzaría a
circular en breve.
El ritmo de
emisión monetaria al 7 % del Producto Interno Bruto es “manejable”, según dijo
este fin de semana el economista especializado en asuntos macro Walter
Graziano, en una entrevista en el canal A24. Como parámetro, hay naciones que
en medio de la crisis por el COVID-19 registraron emisión monetaria por encima
del 20 % de su PIB.
Este fin de
semana, el periodista Horacio Verbitsky en su columna dominical en el portal El
Cohete a la Luna, resumió que “la inflación se está desacelerando, como
consecuencia de la brusca reducción de la demanda y el consumo”. En este
escenario, Balcarce 50 tomó impulso para ultimar detalles en cuanto al “lanzamiento
de un billete de 5.000 pesos, que racionalizaría los tiempos de la emisión
monetaria, que desde hace dos meses impide un colapso de la economía por
hipovolemia de la circulación de bienes y servicios”.
En la semana
que concluyó, la presión fue muy fuerte desde los sectores del ala derecha del
pensamiento económico. Por caso, el ex directivo del Banco Nación y otrora
litigante junto a fondos buitres Carlos Melconián hizo lobby a favor de la
emisión de cuasimonedas, ya que en su razonamiento esto impediría que parte del
circulante vaya a la especulación en compra de dólares. Claro que también hay
que indicar que, de hecho, una nueva versión de estos bonos implicaría una
rebaja en el poder de compra de los salarios.
NdR, 10 de mayo
de 2020.