F.P.
La convocatoria
formal está planteada para las 15 horas, pero la decisión de sesionar
efectivamente se tomará a media mañana de este martes. La razón para aguardar
esta disposición se debe a insistentes versiones que circulan por Mitre 550,
relativas a ciertos problemas de salud en algunos de sus integrantes. En
particular, los representantes de General Güemes.
Esta versión
aún no se extendió, ni siquiera entre los propios diputados, y es analizada por
el presidente del cuerpo, Esteban Amat, el vice 1°, Ignacio Jarsún, y pocos
integrantes más de la scuadra saenzista. En realidad, la suspensión de la
ordinaria prevista para este martes podría ser una entre varias, ya que una
salida intermedia sería prescindir de figuras como las de Germán Rallé y Daniel
Segura.
¿Qué hay detrás
de todo estos conciliábulos? Los que conocen la dinámica parlamentaria, más
algunas fuentes del Legislativo provincial se negaron a ofrecer ni siquiera un “off”
a las consultas realizadas por NdR. Aunque los menos señalaron, sin abonar ni
descalificar esta especie, que detrás de tales negociaciones podrá explicarse
la denuncia que los dirigentes políticos de este departamento hicieron contra
la ministra de Salud, Josefina Medrano de la Serna.
Como se
recordará, la presentación judicial realizada por los ya mencionados diputados
provinciales, el senador Carlos Rosso y el intendente Sergio Salvatierra
(General Güemes), entre otros, fue a dar a la Fiscalía penal güemense. El caso
es el de los trabajadores golondrinas arribados el fin de semana pasado a esta
ciudad, provenientes de Río Negro, y que luego de haber estado allá en contacto
con un enfermo de coronavirus, emprendieron el viaje a Salta, uno de ellos dio
positivo y hoy se encuentra internado en el hospital Papa Francisco.
Una
señal indicativa
¿Acaso los
dirigentes güemenses temen haberse contagiado? La precaución puede indicar esto,
dado que en privado habrían manifestado su cólera porque al recibir a este
contingente proveniente de la Patagonia, no lo hicieron con la advertencia pertinente
por parte de la cartera de Salud provincial. El miedo, algunas veces como en
casos similares, a veces es el anticipo de la certeza en cuanto a lo peor.
Incluso, hay
fuentes departamentales que le confiaron a NdR acerca de la posibilidad que los
representantes políticos hayan tenido contacto directo con el hombre a quien
luego le dio positivo el test para COVID-19. Esta sola posibilidad estremeció a
muchos más allá de los dirigentes de este distrito, distante a 50 kilómetros de
nuestra ciudad, al establecer la trazabilidad de los legisladores que después
de la recepción al contingente de “golondrinas” concurrieron a una reunión en
la comisión de labor parlamentaria.
Este encuentro,
encabezado por Amat, también contó con la presencia de Manuel Santiago Godoy,
Gladys Moisés, Socorro Villamayor, Javier Diez Villa, Cristina Fiore Viñuales y
Claudio del Plá, aparentemente. Para bien o para mal, en la jornada de este
lunes se trajo a colación el caso de Ricardo Bussi, cuyo contagio tuvo a
maltraer al 90 % del Poder Legislativo tucumano (en esta provincia el sistema es
unicameral). Finalmente, el hijo del ex dictador no comprometió a sus colegas.
Otra conjetura
al respecto, señaló la posibilidad que los dirigentes de Güemes se anoticiaron –tarde-
del contingente llegado desde Río Negro, gracias a un intendente colega de
Salvatierra, quien comentó sobre una hermana del muchacho que contrajo COVID-19
que sabía de tal arribo y de su estado de salud. En medio de tal hermetismo, un
vecino de esta región deslizó que la clave está dada en saber quién/es les
acercó comida y bebida a los obreros venidos del sur del país.
NdR, 27 de
abril de 2020.