A lo mejor la
intención era lograr notoriedad pública para su causa y los fundamentos, pero
no de esta manera. El diputado nacional Miguel Nanni fue objeto este lunes de un
sinnúmero de bromas, por su publicación realizada en Twitter. Y no por un viaje
hacia Buenos Aires en compañía del ex Unidad Fantasma Plan Belgrano, el
tucumano José Cano.
El asunto es
que el legislador por el macrismo salteño reseñó este viaje al resumirlo como “un
montón muy importante” que vaya a saber qué habrá querido decir. Es de esperar
que no hayan sido los barbijos de $ 3.000 adquiridos por el alcalde porteño,
Horacio Rodríguez Larreta, miles de ellos vencidos desde cuatro años atrás.
De todas
maneras, Nanni se retrató con el “inolvidable” ex titular de la UFPB, un
cuentista que en la primera parte del gobierno de Mauricio Macri entretuvo sin
pausa a una tracalada de intendentes salteños. Otra cuestión muy diferente fue
el grado de cumplimiento de cada una de las carpetas con proyectos que le
confiaron sus desprevenidos contertulios, quienes pusieron sus votos en aquel
programa que prometía inyectar u$s 13.500 millones en la región norte del país.
De todas
maneras, el parlamentario salteño luego corrigió esta publicación en Twitter e
indicó que ambos se encontraban en viaje hacia Buenos Aires “a exigir que abran
el Congreso”, ya que a su modo de ver “la pandemia no suprime los poderes del
estado”. Una hecatombe de la cual no existen noticias que haya sido anunciada o
cuanto menos insinuada, pero que por algún motivo igualmente Nanni la tomó por
cierta.
Junto con las
perogrulladas republicanistas que pocos ponen en duda, más cercanas al catálogo
de lo que ocupa al Poder Legislativo (de cualquier parte del mundo). De todas
formas, Nanni se asignó la misión de puntualizar que “necesitamos el congreso
abierto y atento para controlar al Ejecutivo”, junto con un planteo que señaló
la exigencia de sancionar “leyes que mitiguen las pérdidas económicas”. Que así
sea.
NdR, 27 de
abril de 2020.