El consultor
político Mario Riorda elaboró una sucesión de consejos para afrontar las
situaciones de crisis, en medio de las cuáles la comunicación adopta una
dimensión prioritaria. Es decir, si las metidas de pata se reducen al mínimo
posible, siempre y cuando exista una guía para actuar.
Desde ya,
aclaramos que es únicamente un punto de vista el que manda en esta serie de
recomendaciones, trazadas por Riorda en una serie de tweets difundidos este fin
de semana. El Director de la Maestría de la academia ComPol, partió de que por “sobriedad
comunicativa” es, antes que nada, “un bien deseable”. De manera tal que “es la
contracara de los excesos retóricos, del matonerismo incendiario,
confrontacional y prepotente”.
Por el
contrario, el especialista instó a tener en cuenta los siguientes ítems.
1)
“Es
un continente bastante pretencioso por cierto. Incluye discurso transparente,
pedagógico, de verdades duras e incluso de verdades firmes acompañadas por
hechos firmes. Es sobriedad también, para evitar sobreexposición innecesaria,
aun contando con legitimidad y popularidad”.
2)
“Es
sobriedad cuando se aminora el voluntarismo decisional y se recuesta sobre
decisiones más informadas, consensuadas, que denoten consenso e
institucionalidad, antes que vértigo del hacer para que me vean hacer.
Sobriedad es escuchar”.
3)
“Implica
autocontrol para no generar conflictividad cuando esta se puede evitar. Indica
reconocer errores y dar marcha atrás ante el yerro. Indica opinar menos. Que
las decisiones y los gestos hablen más. Sí en cambio implica explicar más.
Mucho más”.
4)
“Es
concientizar, alertar cuando corresponda. Pero evitando falsas confrontaciones
en base a nacionalismos o antagonismos emotivos o exagerados. Es frenar (o
moderar) la exaltación o auto exaltación heroica de los liderazgos. Y rechazar
de plano el estilo ´rockstar´”.
5)
“Es
cuando se es consciente que se tensionan las libertades porque el riesgo lo necesita
para modificar -preventivamente- conductas frente a la vulnerabilidad, pero no
para aprovechar esa merma de libertades en beneficio personal o con sesgos
autoritarios”.
6)
“Todo
eso no es la sobriedad. Es una construcción forzada de lo que representa la
“sobriedad comunicativa” como aspiracional que conjuga lo que varios liderazgos
hacen bien. ¿El fin de pensar esto? Colaborar e incidir en los dilemas de
aparición pública que tienen los liderazgos”.
NdR, 25 de
abril de 2020.