Por: Federico
Pérez (*).
Frente a la
andanada de vituperios con blanco en el sistema financiero y, en particular, el
Banco Macro por su condición de agente financiero de nuestra provincia, no es
un hecho a desestimar como de “ni fu ni fa” algún postulado a favor de esta
entidad. Y como esto se trata de una polémica de honda significación entre los
salteños es de destacar que el joven Manuel Brizuela le haya puesto rúbrica a
semejante postulado.
En su columna
de opinión, publicada este martes por El Tribuno, el medio no consigna mayores
datos acerca del joven Brizuela (profesión o bien algún nexo con el Banco
Macro), pero es de fácil conjetura que debe ser alguien de peso si es que se le
abre con facilidad las páginas del matutino. Y de rompe y raje, además, lo pone
como contendiente del Vicegobernador de la Provincia de Salta. “Salvo” que
tenga algún parentesco con el ex funcionario de la gestión Romero, en cuyo
gobierno se privatizó el ex Banco Provincia y se lo dejó en regazos del
empresario Jorge Brito por $ 60.000.
De cualquier
manera, el debate en plena ebullición es lo que aquí nos ocupa. Un rasgo a
destacar es la ironía puesta de manifiesto en este artículo, titulado “Tampoco
estamos en el siglo XX”, el cual remite a una réplica en referencia al suelto
anterior firmado por el titular del Senado provincial y que llevaba por
encabezado: “Ya no estamos en la década del 90”.
Luego de desmalezar
la propuesta productiva general, ponderada en aquella nota de opinión firmada
por el Vicegobernador, su contendiente va al punto y explicita en esta
respuesta la reacción al notar el hervor del contenido del sachet sobre la
hornalla: “Pareciera proponer como parte de su plan la creación de un nuevo
banco provincial que sustituya al agente financiero de la Provincia de Salta”,
expone, sin disimular contrariedad ¿Será hora de plantear semejantes
sacrilegios? ¿Se habrá perdido la veneración a las deidades que nos supieron
gobernar?
Toda una
diatriba surgida luego del diagnóstico hecho por el titular de la Cámara alta
provincial, respecto al dispendio que hoy se ve con mayor claridad del pago de
comisiones al agente financiero salteño. Un rasgo en torno al cual es
generalizada la coincidencia con el planteo de Marocco, en vistas de la
ineficiencia demostrada por el Macro en los últimos años y de manera alarmante
en plena pandemia. Sin contar el obstáculo con que es percibida esta entidad,
desde el sector productivo.
En lo que
acierta el joven Brizuela en su artículo es al cuestionar que si se alumbrara
un Banco Provincia, tal institución no debiera perder de vista el lucro, si con
esto se entiende el otorgamiento de créditos sin repago en el horizonte. De
todas formas, no es un buen ejemplo contrastar esta conjetura con el caso del
Banco de La Pampa, el cual puso a disposición de empresas de este distrito
préstamos a tasa 0, ya que en tal situación es clarísimo que actúa como “brazo
financiero” (o sería más explícito decir “agente financiero”?) del gobierno
provincial.
En
contraposición al Macro, quien efectivamente cobra multimillonarias comisiones
por ser el agente financiero del Estado salteño, pero en la primera vuelta de
esquina deja atrás este rol y se desempeña como ante cualquier hijo de vecino
en relación a los intereses públicos de nuestra provincia.
En tanto, el
suelto publicado este martes por el matutino limachino -militante de la primera
hora del Macro- le da un toque distorsivo al planteo del Vicegobernador, al
atribuirle el otorgamiento de “préstamos a pérdida”. Es tan curioso como
llamativo que el joven Brizuela asimile el ejemplo de la banca pública pampeana
de sus créditos a tasa 0, subsidiada por el Tesoro provincial, como si fuese un
equivalente de “ir a pérdida”. Es decir, es llamativo que confunda el interés
con el capital.
Por otro lado, son
conocidos, no los casos de entidades cimarronas como la pampeana, sino en
Japón, Dinamarca y Suecia que impulsaron tasa 0 (Ver gráfico 2 en este mismo
artículo) a partir de la crisis de 2008 con el fin de impulsar señales para que
las finanzas se orientasen más a los préstamos al sector productivo, antes que
a la especulación. Y ni qué hablar de Suiza, con una retribución de 0,8 % a la
toma de créditos.
Pese a todo, el
artículo del tradicional rotativo gaucho, después de lanzar semejante respuesta
al Vicegobernador, termina por sincerar el fondo de su planteo y se queja por
lo que supone una proposición para “el aumento de la participación del estado
en la economía”. Una argumentación tan noventista que, pese a plantearse como
refutación, vuelve al punto de partida
de lo expuesto por Marocco en su artículo del viernes pasado. Y, sin darse
cuenta, le da la razón.
(*) NdR, 21 de
abril de 2020.