B.M.
A todo esto la rotonda de
Limache totalmente vallada y limitada para circular durante este feriado largo
plantea un problema: el acceso que tiene la población a buenos precios y al
bienestar. Los negocios de proximidad abastecen al vecindario, pero la
dificultad planteada por los vecinos de los barrios es que difícilmente ofrecen
una conjunción entre buenos precios y calidad, o ambas variables combinadas en
un mismo producto.
Con lo cual, uno de los
efectos no deseados de la cuarentena es que la posibilidad de obtener productos
de calidad, precios razonables o ambas, sólo está reservada a quienes viven
cerca de algún gran centro de comercialización. Por caso, un famoso
hipermercado ubicado en la vecindad del Centro de Convenciones de Limache, el
que abastece a las barriadas aledañas. En cambio, deja a los núcleos de
población algo más alejados a merced de los caprichos mercantiles del proveedor
cercano.
Sucede que en carnicerías
barriales se pueden encontrar cortes a un precio elevado (paréntesis es normal
eso debido a la cadena de comercialización de un producto) pero ante las recomendaciones
de las autoridades algunas tiendas no tienen determinado cortes o no es de
buena calidad, también se ve afectado por el consumo masivo con el fin de salir
menos de casa, ante tal situación algunos optan por ir a los supermercados al
tener más opciones y es ligeramente más barato.
Volviendo con la rotonda
cercada, el acceso al supermercado reconocido de Limache se ve dificultada para
los que no viven cerca, al tener el control policial con una fila y la interpretación
un poco distorsionada de seguridad sobre quién y cómo se puede ir a comprar
hace difícil el acceso para la población que vive alejada del súper.
Con la cuarentena programada
por el ejecutivo nacional, la idea de un consumo responsable se ve alterada, no
por ser responsable a la hora de comprar quiera decir un “confórmate con lo que
hay”. Desde el primer día se aseguró el abastecimiento pero la calidad no debe
verse comprometida.
La normalidad del consumo se
ve afectada, no es de extrañar, hablamos de una pandemia que hasta la fecha va
afectando a 188 países del globo, pero con toda una zona de la ciudad
capitalina bloqueada no hace fácil el abastecimiento de productos a mejor precio
y de buena calidad.
Las opciones son pocas y no
hablo sobre si hay chori o no, también de los lugares que a la mayoría no les
quedan cerca ni mucho menos cómodo para ir en auto o pagar un remis, que al final
se traducen en otra suba de costos.
NdR, 23 de marzo de 2020.