F.P.
A la espera de
activar algún protocolo, palabra recontra gastada en estos momentos que casi
destiñe su referencia a cualquier sustancia concreta, el peruquismo se halló a
mitad de semana con una novedad. Ya sea que se refiera a las normas internas de
acefalía o al coronavirus, lo que viendo la desoladora realidad actual en Zuviría
938 pierde importancia ¿La renuncia del ex gobernador Urtubey presagia otras
dimisiones?
Es probable,
luego que Juan Manuel “Andresito” U formalizara este martes su alejamiento de
la conducción partidaria. En su nota, el ex Gobernador y flamante titular de
una membresía en el Jockey Club de Buenos Aires -siguiendo los pasos de otro
peronista insobornable como lo fue Jorge Triaca padre- exhortó en tal sentido.
Pocos en
Zuviría al 900 podrían decir que esto no era algo esperable, dada la desazón
del ex titular del Consejo Provincial del pejotismo, luego que en las
presidenciales 2019 el grueso de la dirigencia, al igual que afiliados,
familiares, internautas, deportistas, allegados y curiosos optara por un tal
Alberto Fernández. Una afrenta de tal calibre no se olvida, podrían decir ambas
partes.
Por lo cual,
JMU explicó que “aquellos que tuvimos importantes responsabilidades debemos
entender, más que ninguno, que no debemos atarnos a nuestros cargos como si
fueran a perpetuidad”. El ex mandatario resumió que la representatividad en
toda fuerza partidaria descansa en que éstas “necesitan cambiar”, de tal manera
que los primeros que deben comprenderlo son “los dirigentes”. De lo contrario, “los
partidos pasarán a ser instituciones vacías”, tal cual se aprecia en los
alrededores de Zuviría al 900 desde hace un lustro, más o menos.
Nadie podrá
desconocer por estas latitudes, la notable capacidad lingüística del otrora
titular del Ejecutivo provincial. Y no decepcionó: en la misiva, al referirse a
las muertes por desnutrición que se suceden en el norte provincial, Urtubey las
apostrofó como “flagelos que nos siguen castigando”. En medio de sus también
habituales elogios a terceros, como por ejemplo, su referencia a los “notables avances”
en materia sociosanitaria que se lograron en aquella gestión provincial que
estuvo en el Ejecutivo provincial durante el lapso 2015-2019.
Luego de
hacerse a un lado, Urtubey encuadró tal decisión como “una pequeña oportunidad
para que nuevos compañeros interpreten la militancia, la contengan y la
representen”. La cual debe ser muchísimo más reducida de lo que supuso al
redactar esta nota. En esta misma jornada, su ex ministro de Gobierno, Marcelo López Arias, resaltó que “Urtubey ha
tenido un gesto de grandeza en la reorganización del PJ al renunciar”. El
recién llegado del Congreso partidario que se realizó el jueves en el micro
estadio de Ferro, indicó que “el partido necesita una conducción más
representativa”.
Otro que analizó esta novedad, silbando “Cómo deseo ser tu amor”, éxito
de Los Galos, fue otro ex ministro de Gobierno urtubeísta y además, congresal
partidario y con el flequillo recién engominado, tras su paso por Ferro. Pablo
Kosiner reseñó la dimisión U como “respetable y valorable”, en cambio no se
sintió aludido por el convite dimitentista y posó su mano sobre la palanca de
cambios, puso segunda y prometió “trabajar para volver a construir un partido
de cara a la sociedad”.
En tanto, el dirigente del Frente de Todos y director del Enacom, Gonzalo
Quilodrán, resumió que el éxodo de Urtubey no es más que “sincerar la realidad”,
pues Urtubey ya no conducía desde hacía varios años “ni el PJ ni el Peronismo
en Salta”, indicó a diario El Tribuno. En relación a la casa de Zuviría 938,
Quilodrán contrastó que “el Peronismo es un partido nacional de distrito y
Salta venía a contramano de las decisiones del Partido Justicialista a nivel
nacional”, dijo este martes.
NdR, 10 de marzo de 2020.