El titular del
MPF argumentó sus disculpas, en función de todo el sufrimiento que debió
atravesar la madre de esta joven en su búsqueda de justicia. Incluso, Cornejo
señaló que “hasta ahora no escuché a
nadie hacerlo; pero yo sí lo haré”, dijo en referencia a
representantes del Estado provincial.
Además, resaltó
que “desde que adoptamos la decisión de
que la perspectiva de género sea un objetivo estratégico de la gestión; porque
hoy pedir una sociedad mejor, es un pedido vacuo. Hoy necesitamos
una sociedad algo menos violenta y menos injusta; que abra las manos para que
haya más oportunidades que sistemáticamente se le negaron a Ana”. Por otro
lado, advirtió Cornejo que no se dejará amedrentar en esta tarea por “operaciones, oposiciones o desgastes que
pretendan hacer”, porque el Ministerio Público debe funcionar como “un
despertador de conciencias permanentes”.
Dada su
vocación por la historia, el Jefe de los fiscales recordó hechos famosos, como
aquel que inspiró a “letras del
folklore; de una mujer víctima de la brutalidad y violencia patriarcal, como
fue el caso de Juana Figueroa, asesinada el 29 de marzo de 1903”. Mientras, “la
injuria, negligencia e impavidez de las que fueran víctimas Rosana Alderete y
sus hijos, después de 41 denuncias, no tiene nombre”.
Por ello, el Procurador exhortó a darle un marco normativo a la OVIFG
(Oficina de Violencia Familiar y de Género de la Corte de Justicia de Salta),
dado que aún debe sancionarse una ley que la regule, ya que “la violencia no ocurre de lunes a viernes, de 7:30 a 13:30”. Finalmente, destacó a algunas de las mujeres que conoció
y de las que aprendió: Alicia Moreau, María Elena Walsh, Mercedes Sosa, Carmen
Argibay y la poetisa Kuki Herrán, a la que calificó como “una escritora de la
libertad”.
8 años en lucha
Por su parte,
la Presidenta de la Fundación Cintia
Fernández, Ana Fernández, destacó el trabajo de la Comisión de Familiares
contra La Impunidad, el equipo de la Fundación, al Procurador y al Comité, por
haber decidido imponer el nombre de su hija a un lugar tan emblemático y
significativo en la lucha por la verdad y la justicia.
A partir de su
caso, Ana Fernández señaló que “la
justicia perversa, me arrastró más de ocho años, le seguiré dando batalla al
sistema, por todas las mujeres que aún no tienen justicia. Nadie me callará ni
me voy a arrodillar a ningún mortal en búsqueda de verdad”. En tal
contexto, exigió mayor agilidad en la tramitación de causas por violencia de
género y rememoró que Cintia “fue parte
de esta vida; en cada número de expediente, hay una persona que fue parte de
esta sociedad y familias que sufren”.
En tanto, el
flamante Defensor general de la
Provincia, Pedro García Castiella, consideró inescindible hablar de
Cintia y Ana. “Cintia se convirtió
en icono de la guerra a la violencia y los femicidios, que nos cachetean a
quienes ocupamos funciones públicas y a toda la sociedad”. El funcionario,
quien en un tramo ofició como el representante legal de la familia Fernández,
puntualizó que la muerte de la joven “todavía nos tiene que sacudir porque ella
hoy no está para cumplir todos sus sueños”.
En particular, García
Castiella, ponderó que aquel femicidio “no
haya sido en vano”. Finalmente destacó la fortaleza de Ana
Fernández, al sobreponerse a la pena por aquella pérdida y su labor con la
Comisión de Familiares de Víctimas contra la Impunidad, las marchas y la
Fundación Cintia Fernández.
NdR, 9 de marzo
de 2020.