El macaneo trumposo en pleno Mundial

El ambiente en el Mundial de Fútbol oscila entre la bronca y el cualquierismo, a trece días para la final del torneo. El caso del jugador estadounidense Folarin Balogun parece ser la gota que rebalsó el vaso. Manipulación trumposa al reglamento, en la previa de una semana determinante para el balompié.
Hace 1 mes DINÁMICAS


#AmañarReglas

M.R.

A 12 horas del choque futbolístico Bélgica-EEUU el torneo internacional de balompié se toma para la cachimba. La principal entidad del fútbol europeo -UEFA- advirtió que el levantamiento de la suspensión al jugador estadounidense Folarin Balogun, por parte de la FIFA y a instancias del gobierno trumposo, “cruzó una línea roja”.

El delantero del conjunto yanqui había sido expulsado cuatro días atrás, durante el encuentro que el seleccionado anfitrión le ganó a Bosnia y Herzegovina. Pero en las horas posteriores a esta suspensión la administración trumposa al parecer comisionó al secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick, y al director ejecutivo de la Casa Blanca para el Mundial, Andrew Giuliani, a fin de solicitar una medida excepcional ante Gianni Infantino, titular de FIFA.

Desde la UEFA recordaron que “el fútbol, como cualquier otro deporte, se basa en reglas, que son la base de una competencia justa, honesta y transparente. A veces las reglas están abiertas a interpretación. En este caso, no", concluyó. Al respecto, rememoró que la aplicación de una sanción por tarjeta roja “no es una opción discrecional y no requiere la decisión de un órgano competente para ser aplicada”.

Para la Federación eurocomunitaria, esto es un principio básico que no puede incluir excepciones como el caso Balogun. Mucho menos cuando está en pleno desarrollo un campeonato mundial “donde varios otros jugadores han estado en la misma situación y han cumplido regularmente su sanción".

Sin embargo, toda vez que el reglamento es modificado de acuerdo al paladar de algún reclamo “la integridad del juego está en juego y la credibilidad de una competición se ve socavada”. Por lo cual, advirtió que esta decisión “crea un precedente en el torneo en curso, donde situaciones similares ahora requerirán un trato igual, en detrimento de la competición."

"El fútbol es el deporte más querido del mundo porque es un juego hermoso y es confiable porque se juega en todas partes con las mismas leyes. Un torneo nunca es algo puramente independiente y, si el torneo en cuestión es la Copa del Mundo, tiene el poder de impulsar consecuencias positivas o negativas en el juego en su conjunto", puntualizó la UEFA en su pronunciamiento.

En general, la entidad deportiva mantuvo su “incredulidad ante una decisión tan sin precedentes, incomprensible e injustificable". En tanto, la Federación Belga de Fútbol admitió su “conmoción” y enarboló una queja formal ante FIFA.

Mientras, el DT del conjunto belga, Rudy García dudó si el levantamiento de la sanción al player estadounidense a lo mejor sería “una broma del Día de los inocentes…en pleno julio”. Su colega noruego, Stale Solbakken, alertó que esta es una determinación “muy, muy, muy mala” y terminará dañando “la credibilidad del mundial”. O lo que queda de él. 


NdR, 6 de julio de 2026.