Por: Federico
Pérez (*).
Gustavo Sáenz no
la puede tener más fácil, ya que su gestión sucederá a una pedorrísima que
encabezó el ex catedrático de la Universidad de Loyola. Juan Manuel Urtubey se
fue dejando una provincia con una dependencia inédita -78%- respecto a los
fondos provenientes de Nación y los pibes del norte que caen muertos como en
los peores parajes africanos.
El avance de la
frontera agropecuaria y petroleras como la inefable High Luck son un vector que
también incide en esta batalla librada en Rivadavia y San Martín: negocios vs
supervivencia. Cuando las miradas por esta situación comenzaron a ser sumamente
incisivas por la determinación de la responsabilidad, Urtubey tuvo un
vacation-interruptus español y se vio obligado a dar cuentas en el único reducto
en que se siente a sus anchas. Los medios en los que malgastó en 2.019 la
friolera de $ 1.200 millones.
Decíamos que
Sáenz la tiene sumamente fácil porque comparado con el muladar que dejó su
predecesor, en los que en perspectiva estos dos meses y monedas podrían
asimilarse como por obra de la administración Roosevelt. Este viernes se confirmó
la novena muerte por desnutrición en el Hospital de Santa Victoria Este, la de
una niña cuyo peso había llegado a ser similar al de un cabrito, por déficit
alimentario.
Más temprano,
Urtubey habló con algunos medios y remarcó el rumbo meramente testimonial que
había tenido su gestión, providencialmente concluida en diciembre último. “En
cada una de las asambleas legislativas hablé sobre la mortalidad infantil”,
dijo en este intento por desbarrancar los fuertes indicios que gran parte del
Presupuesto provincial en su tiempo fue a estructurar artificios periodísticos.
Si alguien del
gobierno actual se pone paramétrico, este perfil del mandatario-columnista será
fácilmente superable por otro que tienda a ir a la acción directa, la que es casi
un sinónimo del ejercicio del Poder. Las palabras por sí solas, pueden servir
para hacer catarsis, según los psicoanalistas. Pero si no se las acompaña
poniéndole el cuerpo, sólo son palabrerío y terminan remitiendo al
charlatanismo.
Algo de acción
como lo que mostró la gestión provincial en cuanto a los asuntos urgentes, dirigidos
a asistir los casos críticos de madres y niños con problemas alimentarios, la
inversión para provisión de agua (en la foto, el intendente Rogelio Nerón entrega
un tinako para el depósito de agua en la Comunidad wichi Nueva San Andrés). Más
la que demandará un trabajo a mediano y largo plazo, lo que le proveerá de
condiciones y herramientas para producir, ganarse el sustento y eludir la
sombra negra que anduvo segando vidas. En esta temporada estival, como en las
anteriores.
(*) NdR, 22 de
febrero de 2020.