Por: Juan
Carlos Ghioldi (*)
Hoy somos los
mayores productores o generadores de residuos fundamentalemente en nuestras
casas. El RSU o Residuos Sólidos Urbanos ( la basura ).Insisto en repetir que
los Residuos, NO SON UN PROBLEMA, SON UN RECURSO. El problema más grave o lo más contaminante son los residuos llamados
orgánicos, todos aquellos restos de comida, que no tratados de forma
apropiada, o depositados en vaciaderos a
cielo abierto, generan un líquido llamado “percolado o lixiviado”, estos
filtran a través de la tierra y terminan por contaminar, la tierra, las napas
subterráneas y los cursos de agua.
Muchas veces
podemos observar que para reducir el volumen de la basura depositada en
vaciaderos a cielo abierto, se incendian o son incendiados, los humos
producidos por la combustión de los mismos, contienen cientos de tóxicos, ellos dioxinas y furanos, altamente
cancerígenos. Con la ayuda de los vientos estos humos cargados de toxinas
llegan a distancias inimaginables, las partículas precipitan a tierra,
contaminando todo a aquello que llegará a nuestros organismos a través de
nuestra alimentación. Vegetales, cereales, las carnes de cualquier tipo, la
leche, los huevos y todo aquello que provenga de los animales que se crían y
alimentan en esas tierras.
Hoy existen
tecnologías para el tratamiento de la basura, desde los termovalorizadores, que
son inmensas estructuras, donde los residuos luego de pasar exhaustivos
análisis, para evitar la incineración de Residuos Peligrosos, son ingresados en
un horno de cerámica, que trabajan a una temperatura de 850°, con complicados sistemas de filtrado de
humos y cámaras para el lavado de los mismos. Los filtros deben ser cambiados
anualmente, pero de todos modos las emisiones jamás llegan a nivel CERO. Estos
hornos, producen calor, utilizan enormes cantidades de agua, para producir
vapor a alta presión y mover turbinas que generan energía eléctrica. Un
termovalorizador, incinera 800.000 toneladas de residuos al año, dejando un 20%
de cenizas, no inertes que deben ser tratadas. Tienen altísimos costos de
mantenimiento, y queman todo lo que representa un gran recurso económico, es
decir todos los materiales reciclables que tienen un importante valor en el
mercado. Por otra parte cabe consignar que Alemania, con alrededor de 77
termovalorizadores, está cambiando las políticas en cuanto al tratamiento de
residuos y cuando deba cerrar el último en el año 2025, ya quedarán en
funcionamiento apenas un tercio de estas estructuras.
De utilidad
absoluta.
Otro sistemas
mucho más económicos y que permiten el aprovechamiento total del RSU, es el
tratamiento Mecánico Biológico, que permite el reciclado de todos los
materiales reutilizables y la generación de energía, a través de una bio
digestión anaeróbica, es decir en ausencia de oxígeno, que da como resultado la
generación de gas metano, para la alimentación de motores que generan energía
eléctrica. El costo de estos sistemas que tratan alrededor de 1.400 toneladas
diarias, es de aproximadamente 220 millones de euros y dejan una ganancia de
promedio de un millón de euros diarios. Pero, en la situación económica actual
del país, pensar a inversiones de este volumen, sería un acto demencial, hoy
creo, deberíamos trabajar en la solución haciendo centros de separación manual,
y de puntos verdes donde poder compactar o enfardar los distintos materiales,
para ser vendidos en el mercado. Estaríamos empezando a no seguir haciendo
crecer los basurales a cielo abierto, y creando fuentes de trabajo, podrían
formarse pequeñas cooperativas de trabajo, y reinvertir el producto de los
materiales vendidos en maquinaria para la separación y prensado, o tal vez
sociedades mixtas entre los municipios o estados provinciales y empresas
privadas.
Luego el
orgánico se debería depositar en “piletas” con la protección adecuada para
evitar la filtración del percolar o líquidos lixiviados, para ello, basta con
cubrir el fondo y los laterales con membranas impermeables, en el fondo se
puede crear un sistema de aspiración de tales líquidos, para proceder luego a
una nano filtración, que daría por resultado una clarificación de las aguas,
que no servirían para el consumo, pero si para el lavado de los camiones
recolectores, el riego y para ser devuelto a los cursos de agua.
Luego mezclando
estos residuos orgánicos con tierra y removiéndolos periódicamente, al cabo de
un par de meses, se obtendría un compost
o fertilizante perfectamente biológico que podría ser comercializado o
utilizado en las distintas plantaciones.
Todo esto
podremos llevarlo adelante, educando e informando a la gente, con la
colaboración de los municipios, del personal, dando charlas a los pibes en las
escuelas, tal vez incentivando a los peques, a llevar a la escuela todo lo que
sea plástico, cartón, papel, vidrio, si logramos esto, podríamos junto con
autoridades locales, premiar a la escuela de la provincia, que más residuos de
este tipo junte en un año, se ganarán el viaje de egresados del séptimo grado.
Un premio que costaría monedas, a cambio de toneladas de materiales
reciclables.
(*) Consultor
ambiental, especialidad en Energías renovables, Eólica, Solar, Fotovoltaico y
biodigestión anaeróbica. Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos. En 2.009 trabajó para la firma PROMECO, en Palermo (Italia), fabricante de plantas de
tratamiento de residuos.
NdR, 16 de
febrero de 2020.